Hay prisión preventiva para el patovica de Lanús
* Está acusado de haber matado a golpes a Martín Castelluci, de 20 años.
* La Justicia lo imputó por el delito de "homicidio simple" y le decretó una inhibición de bienes por $ 93 mil.
La justicia dictó ayer la prisión preventiva para un patovica acusado de haber matado a golpes al joven Martín Castelluci, de 20 años, en la puerta del boliche "La Casona" de la localidad bonaerense de Lanús.
Así lo determinó el juez de garantías número 6 de Lomas de Zamora, Daniel Viggiano, quien acusó al patovica de "homicidio simple" contra Castelucci y le decretó una inhibición de bienes por 93.000 pesos.
Al momento de su detención, Catalán circulaba a gran velocidad en un auto con vidrios polarizados y poseía un bolso con ropa y documentación, lo que hizo suponer que se estaba dando a la fuga.
El joven Castelucci murió el pasado 6 de diciembre, cuatro días después de haber sido golpeado fuertemente por patovicas en lapuerta del boliche.
El Municipio de Lanús había determinado tras el hecho la clausura del boliche de la calle 25 de Mayo número 79, que fue saqueado e incendiado por jóvenes que marcharon para pedir
"justicia para Martín".
Por la muerte, la justicia decidió dictarle la prisión preventiva a José Lienqueo Catalán, quien cumplía funciones de seguridad en la puerta del mencionado boliche.
Luego de haber escuchado el testimonio de otros empleados de seguridad de la disco, el juez acreditó que fue Catalán quien dio el golpe mortal a Castelluci.
Otro empleados manifestaron haber visto el hecho y "escuchado la exclamación de la gente que se encontraba en la cola, lo que permite concluir que alguna situación de gravedad se habría producido", según se señaló en la resolución.
Además, otro patovica vio luego del tumulto cómo Catalán se escondía detrás de una columna, y después salía "luciendo un saco negro que antes no llevaba puesto, con la intención de pasar desapercibido y evitar ser reconocido por quienes protagonizaron
la golpiza", según el dictamen.
Otro testimonio importante fue el de un remisero que presenció una conversación entre Catalán y el otro portero del boliche -de más edad- el mismo día, mientras los trasladaba desde la disco a sus respectivas casas.
"Yo no sirvo para hablar, sirvo para boxear", le habría respondido Catalán a su compañero por el golpe a Castelluci, cosa que el magistrado tuvo en cuenta ya que el imputado es el menor de los dos porteros y que además realiza prácticas de boxeo.
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