Un paralítico volvió a caminar gracias a un trasplante
Se trata de un hombre polaco que quedó parapléjico luego de ser apuñalado por la espalda en 2010.¿En qué consiste el milagroso hallazgo?
El tratamiento empleó unas células especiales que forman parte del sentido del olfato y que se llaman células de glía envolvente olfativas. Estas células facilitan que las fibras nerviosas en el sistema olfativo se renueven de forma continua.
En la primera de dos operaciones, los cirujanos quitaron uno de los bulbos olfatorios y cultivaron las células.
Dos semanas más tarde las trasplantaron a la médula espinal, que había sido cercenada por el cuchillo con que Fidyka había sido atacado, a excepción de un pequeño trozo de tejido cicatricial del lado derecho.
Tiempo después, se tomaron cuatro delgadas tiras de tejido nervioso del tobillo del paciente y se colocaron sobre una brecha de 8mm a la izquierda de la médula espinal.
Los científicos creen que las células olfativas sirvieron de vía para que se reconecten las fibras por encima y por debajo de la lesión, utilizando los injertos de nervio para cerrar la médula.
Tres meses después de la intervención, el paciente se dio cuenta de que había sido exitoso cuando empezó a crecer músculo en su muslo izquierdo.
Seis meses después de la cirugía, Fidyka consiguió dar sus primeros pasos, tomado de barras paralelas, con soportes para sus piernas y asistido por un fisioterapeuta.
Dos años después del tratamiento, ahora puede caminar fuera del centro de rehabilitación apoyándose en un andador.
También recuperó cierta sensación en el intestino y la vejiga y función sexual.
El gran avance de esta intervención es que al utilizar los propios bulbos olfativos de Fidyka, evitaron el riesgo de rechazo y, por lo tanto, la necesidad de usar drogas inmunosupresoras, como las que son necesarias en trasplantes convencionales provenientes de donante.
Temas
Las Más Leídas








Dejá tu comentario