Un paralítico volvió a caminar gracias a un trasplante

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Se trata de un hombre polaco que quedó parapléjico luego de ser apuñalado por la espalda en 2010.¿En qué consiste el milagroso hallazgo?

Darek Fidyka perdió la movilidad de la mitad de su cuerpo luego de haber sido apuñalado repetidas veces por la espalda en 2010. Lejos de perder las esperanzas, el hombre de 40 años comenzó desde el primer momento una terapia de rehabilitación que, junto con un trasplante, lograron un milagro: volvió a caminar.

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Ayudado por un soporte hasta que logre su completa rehabilitación, Darek dijo que "es una sensación increíble".

El pionero tratamiento fue realizado por cirujanos en Polonia que realizaron un trasplante de células en su cavidad nasal a la médula espinal para regenerar la médula, algo que se consideraba imposible durante muchos años.

Darek Fidyka
"Cuando no puedes sentir casi la mitad de tu cuerpo, estás desamparado pero cuando empiezas a recuperarte es como volver a nacer", dijo el hombre de 40 años.

Geoff Raisman, jefe de regeneración neuronal en el Instituto de Neurología, del University College London, que encabezó el equipo británico de investigación para que luego se realice el tratamiento, señaló que lo logrado "es "más impresionante que ver al hombre caminando en la Luna".

Darek Fidyka
Por su parte, Pawel Tabakow, neurocirujano del hospital universitario de Breslavia, que dirigió al equipo polaco, declaró que "es fascinante ver cómo la regeneración de la médula espinal, algo que se consideró imposible durante muchos años, empieza a ser una realidad".

El tratamiento empleó unas células especiales que forman parte del sentido del olfato y que se llaman células de glía envolvente olfativas. Estas células facilitan que las fibras nerviosas en el sistema olfativo se renueven de forma continua.

Darek Fidyka
En la primera de dos operaciones, los cirujanos quitaron uno de los bulbos olfatorios y cultivaron las células.

Dos semanas más tarde las trasplantaron a la médula espinal, que había sido cercenada por el cuchillo con que Fidyka había sido atacado, a excepción de un pequeño trozo de tejido cicatricial del lado derecho.

Tiempo después, se tomaron cuatro delgadas tiras de tejido nervioso del tobillo del paciente y se colocaron sobre una brecha de 8mm a la izquierda de la médula espinal.

Los científicos creen que las células olfativas sirvieron de vía para que se reconecten las fibras por encima y por debajo de la lesión, utilizando los injertos de nervio para cerrar la médula.

Tres meses después de la intervención, el paciente se dio cuenta de que había sido exitoso cuando empezó a crecer músculo en su muslo izquierdo.

Seis meses después de la cirugía, Fidyka consiguió dar sus primeros pasos, tomado de barras paralelas, con soportes para sus piernas y asistido por un fisioterapeuta.

Dos años después del tratamiento, ahora puede caminar fuera del centro de rehabilitación apoyándose en un andador.

También recuperó cierta sensación en el intestino y la vejiga y función sexual.

El gran avance de esta intervención es que al utilizar los propios bulbos olfativos de Fidyka, evitaron el riesgo de rechazo y, por lo tanto, la necesidad de usar drogas inmunosupresoras, como las que son necesarias en trasplantes convencionales provenientes de donante.

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