*Es colombiano, se lo conoce en el mundo entero como “Chupeta”, el gobierno de Estados Unidos ofrecía 5 millones de dólares por él, y la policía brasilera al momento de detenerlo descorrió, sin embargo, su costado más infantil
Chupeta-y-kittyFotomontaje minutouno.com/MS
Juan Carlos Ramírez Abadía, alias “Chupeta”, es uno de los narcotraficantes de más renombre en todo el mundo, sus operaciones movieron millones de dólares a lo largo y ancho del planeta y su cabeza se cotizó a muy buen precio. Sin embargo, y a partir de su captura, se desveló un mundo mucho más tierno e infantil de este colombiano.
La Policía Federal de Brasil lo detuvo el pasado 7 de agosto en su mansión de San Pablo. Allí estaba con su esposa, rodeado de los 260 pares de zapatos de mujer, 20 televisores plasma, varios Rolex y miles de artículos que tenían un denominador común: la carita tierna, llena de amor, de “Hello Kitty”, la gatita de animación japonesa.
Chupeta, hoy condenado a 30 años de prisión y a punto de ser extraditado a Estados Unidos, era el capo del cartel del Norte del Valley. Por él el gobierno de George Bush ofrecía una recompensa de US$ 5 millones, según publica el diario Crítica.
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Rápido de reflejos, Chupeta aseguró desde el vamos que los muñequitos, las almohadas, los cobertores de cama, las remeras y demás artículos impresos con la figura de la popularísima gatita pertenecían, en realidad, a su mujer. Es que la figura de quien supo ser uno de los más pesados no se puede emparentar a semejante ternura infantil.
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Por lo pronto, y quizás mostrando también rapidez de reflejos, el Jockey Club de San Pablo organizó una subasta en la que quienes posean –y quieran gastar- de 58 centavos a 2.934 dólares, pueden hacerse desde los calzoncillos de este narco a los lentes, zapatos y, claro, la vasta colección de la mimosa michina.
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Hello Kitty fue creada en Inglaterra hace 33 años por la compañía japonesa Sanrio. Es blanca, tiene un moño distintivo en su oreja izquierda y se convirtió con los años en un objeto de consumo y culto de miles de niñas y adolescentes de todo el mundo, hasta el punto de ser nombrada embajadora de UNICEF en Japón.
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