Familiares de policías muertos dicen que fue un "mensaje" y gobierno ofrece una recompensa

Política


  • Familiares de los policías acribillados la semana pasada aseguran que el crimen es un mensaje mafioso a la sociedad para demostrar que los delincuentes tienen "impunidad" de hacer lo que quieran.
  • El gobierno bonaerense ofrece una recompensa de hasta $300 mil a cambio de información que sirva para esclarecer el hecho.

Unas 200 personas allegadas a los policías asesinados el viernes pasado marcharon a la Casa de Gobierno bonaerense para pedir "justicia", con carteles que decían "basta de muertos", fotos de las víctimas y crespones negros, ocasión en la que un ex comisario enarboló la hipótesis de un supuesto ataque de un grupo de "extrema izquierda". Poco después, el gobierno de Felipe Solá ofrecía un recompensa de hasta $300 mil para quien pueda aportar información útil para la resolución del crimen.


 


Oscar Díaz, hermano de una de las víctimas afirmó que el triple crimen es un "mensaje mafioso a la sociedad" y descartó que la masacre lo hayan cometido efectivos exonerados de la fuerza. 


 


"Es un mensaje mafioso a la sociedad que dice 'nosotros  tenemos la impunidad de hacer lo que queremos'", sostuvo Díaz, antes de que se inicie una marcha de los familiares de los policías acribillados hacia la sede la Gobernación.


 


No obstante, dijo que no cree en las versiones que dicen que el crimen lo cometieron policías expulsados de la fuerza y señaló que le "cuesta creer que un policía que haya delinquido vaya a hacer
una masacre como ésta".   



No todos los parientes de las víctimas fueron a la movilización y, aunque fue una marcha en silencio, el organizador de la protesta, Oscar Díaz apuntó contra el gobernador Felipe Solá y el ministro de Seguridad, León Arslanián, usando los dichos del presidente Néstor Kirchner.

"Cuando Kirchner habla de 'perejiles', eso quiere decir que no tiene confianza en el gobierno ni en el ministro ni tampoco en la investigación judicial, entonces, ¿qué nos queda para nosotros como sociedad?", disparó Díaz frente a los periodistas, antes de que caminaran por la Plaza Moreno, desde el edificio Municipal hasta la sede del Ejecutivo.



También repudió las declaraciones de Solá diciendo que la marcha era "política", al sostener que "si hacer política es buscar que se esclarezcan los asesinatos, entonces yo estoy haciendo política".



"¿A qué tipo de política se está refiriendo? Porque hay esta política y la otra que es mantenerse en el poder, llegar a ser senador...", acotó.



Una vez más, Díaz repudió la teoría que indicaba que los homicidios fueron ejecutados por policías retirados, minimizó la hipótesis de los piratas del asfalto e insistió con las sospechas.



"Esto fue un mensaje mafioso a la sociedad de un sector que tiene impunidad más allá de quien asuma como nuevo gobernador (luego de las elecciones del domingo). Así que después del 10 de diciembre seguirán haciendo lo que quieran", aseveró.



Oscar Díaz fue el único familiar de la víctimas que se presentó como tal, porque los otros participantes no quisieron precisar si eran allegados, parientes o amigos del sargento Díaz y de los suboficiales Ricardo Torres Barbosa y Alejandro Vatalaro.



Es que los familiares directos de Vatalaro y la viuda de Díaz hicieron saber que no irían a la protesta, aunque su cuñado minimizó la decisión aclarando que a ella y a su hermano "no le gustaban las marchas".



Oscar Díaz, además, aseguró que había pedido que no fueran políticos a la marcha porque "lo mejor que pueden hacer es presentar proyectos para defender a la sociedad que está desprotegida".
La única cara conocida que se vio en la movilización fue la del ex comisario retirado Edgardo Mastandrea.



"Vengo a acompañar con dolor a los familiares de los policías luego de este horrendo crimen", dijo Mastandrea, quien señaló que "hay una hipótesis tan valedera como otras que el gobierno no quiere considerar".



En ese marco, lanzó la idea de que "pudo haber sido un grupo radicalizado de extrema izquierda que ha provocado estas muertes por venganza".


 


 


Recompensa por datos


 


El gobierno bonaerense ofreció una recompensa de $ 300 mil para quienes aporten datos fehacientes sobre el asesinato de tres policías ocurrido el viernes pasado en una dependencia de la fuerza en La Plata.


 


Así lo confirmaron fuentes de la gobernación bonaerense a la agencia Noticias Argentinas.


 


La decisión, fijada en los decretos 2052/98 y 997/03, fue a pedido de las fiscales Leyla Aguilar y Cristina Barroca y de familiares de los tres efectivos, y busca motivar a los que puedan aportar "datos" de "manera confidencial".


 


La información puede aportarse personalmente ante la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 del Departamento Judicial La Plata, a los teléfonos (0221) 427-1318 y 412-1217 o ante la Subsecretaría de Investigaciones e Inteligencia Criminal del Ministerio de Seguridad, al teléfono (0221) 4293015.


 


 

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