Radiografía del camping político en Plaza Congreso

*Mucho se habló de las carpas oficialistas y de "la carpa verde" pero ¿cómo viven los militantes en el camping?.
*minutouno.com recorrió el campamento y te cuenta toda la intimidad detrás de los toldos.

La Plaza de los dos Congresos está invadida por carpas de unos y de otros. Mascotas, colores, música, volantes y debates. “Nos vamos a quedar hasta que sea necesario”, es la idea que reina en ambos bandos. Pero ¿cómo viven en esas carpas?

Todos juntos, con una callecita en el medio, el campamento K reúne cinco carpas que evidencian las diferentes escalas sociales que acompañan al Gobierno. Unos tienen baños “privados” y otros deben caminar unas cuadras para encontrar uno. La carpa del campo está en el otro extremo de la plaza.


 


El mate, los volantes y la predisposición a dialogar con el "bando" contrario está intacta en la mayoría de las carpas... siempre que sea el otro el que se acerque a conversar.


 


Carpas oficialistas

La carpa de Compromiso K es la más grande y la que cuenta con mayores comodidades. Hasta parece algo selectiva. Cuando el resto del campamento estaba en plena actividad repartiendo volantes y dialogando con los interesados en conocer un poco más sobre el conflicto entre el campo y el Gobierno que lleva más de 100 días, en esta carpa la “entrada” estaba cerrada con abrojo y su interior, en penumbras.

“Las charlas empiezan después de las 18” contó Irma Verazait en diálogo con minutouno.com como justificación a la oscuridad de la carpa. Compromiso K es la carpa más "fashion", tiene sillas de hierro, reforzadas y tapizadas que ocupan en hileras todo el ancho de la “vivienda”. En dos plasmas proyectan videos y diapositivas en Power Point. Alrededor de las teles hay más de ocho reflectores y un matafuego.

“A la noche unos tres compañeros se quedan a dormir para cuidar todo. Descansan en unos sillones que se encuentran en un apartado que tiene la carpa (detrás de los plasmas)”, relató Verazait, que se encontraba junto a otros dos compañeros que no corrían la mirada de la mujer.

Al lado de la carpa de Compromiso K, que además tiene a un costado una pequeña inmobiliaria con baños químicos, está instalada la de Juventud Peronista junto a La Cámpora (movimiento que comanda Máximo Kirchner). “Para comer hacemos una vaquita y compramos algo por ahí y para dormir usamos las sillas de plástico”, le cuenta Carlos Díaz a este medio, con los volantes en la mano.

Se nota que es una carpa de jóvenes. Cartas, ajedrez, televisión con cable (“no sé de dónde sale la señal”, disparó ante la pregunta de este medio), redoblantes, estufa y la Play Station. “Sí, tenemos la Play para pasar la noche”, contó Díaz. Las fotos de Néstor y Cristina decoran las “paredes” blancas de lona.

Frente al Congreso de la Nación hicieron su instalación el FTV, el Movimiento Evita y el Movimiento Justicialista 26 de Julio. Estas carpas se montaron sobre la vereda de la Plaza, a diferencia de las dos anteriores que tienen un piso de madera.

“¿Qué es eso de que nos llamen la sexta carpa?”, cuestiona indignado Fernando Rodríguez por el mote que le pusieron los medios al ser una de las instalaciones más chicas. En la entrada aparecen dos imágenes de Perón y Evita y una mesa con folletos y los diarios del día. El primero, Clarín.

La carpa no es grande. Unas sillas de plásticos, apiladas dispuestas a ser distribuidas cuando comiencen las actividades y unos afiches decoran el lugar. No tienen calefacción pero cuentan con una pantalla, una consola y una computadora para pasar videos. A la hora de comer esperan del aporte de la gente del lugar y la llegada del resto de los militantes que vienen a reemplazarlos, la misma metodología reina en la carpa del FTV y del Movimiento Evita.

Dentro de las tres carpas que se encuentran sobre la calle Entre Ríos, la del Movimiento Evita es la más amplia. “A la noche unos cinco compañeros se quedan para cuidar las instalaciones y duermen sentados. Para bañarnos o cualquier otra necesidad vamos hasta la sede del partido que está a unas cuadras (Callao al 200)”, describe Cipriano Jerez en diálogo con minutouno.com La limpieza es una de los códigos de convivencia que reina en la carpa del Movimiento Evita por eso la escoba y la pala son lo primero con lo que uno se choca al entrar.

La carpa del Movimiento de mujeres de FTV es la única que tiene a la vista los colchones y las frazadas necesarias para pasar la noche. En una de las paredes de lona se encuentra el cronograma de actividades y más lejos hay una mesa con gaseosas, mate (un factor común en el campamento de la Plaza de los Dos Congresos) y algunas galletitas que “trajeron los compañeros”.

La personas se asoman, miran, piden algún folleto y se van. Una señora con una bandera argentina irrumpe en la escena, se lleva las miradas y se retira. “En esta carpa hay música siempre, desde el Chaqueño Palavecino hasta cumbia”, destaca Luis.

La “Carpa Verde”

Alejada del campamento K y después de atravesar casi todo la plaza aparece la “Carpa Verde”, la del campo. Aunque se encuentra a unos metros del resto, no está desolada. Los carritos vendiendo café y los curiosos se hacen presentes.

“La carpa está a full”, se escuchó. La gente se acerca a apoyar la medida, otros a pedir folletos y algunos a discutir sobre las polémicas retenciones. En la carpa del campo predominan las bombachas y las tonadas. La gente se reúne en pequeños grupos y debate, discute, pregunta. “Las personas están contentísimas”, aseguran.

“A la noche nos quedamos algunos chicos de la facultad de Medicina o de Agronomía a cuidar”, relata Enrique Pini y destaca: “No tenemos colchones, dormimos en las sillas” y asegura que no se preocupan por no tener piso y caminar sobre el ladrillo molido de la Plaza porque “estamos acostumbrados a vivir en la tierra”.


 


El campamento de la Plaza de los Dos Congresos se piensa quedar "hasta que sea necesario", ¿cuánto tiempo podrán convivir las carpas del campo y del Gobierno? ¿Cuánto tiempo aguantarán vivir en estas instalaciones?

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