A un año de su muerte, los Macarrón visitaron la tumba de Norita
- Marcelo Macarrón y sus hijos fueron al cementerio y sus amigas realizaron una misa.
- A un año del crimen de Nora Dalmasso, el viudo y sus hijos intentan seguir adelante con su vida.
El viudo de Nora Dalmasso y los dos hijos del matrimonio visitaron hoy, al cumplirse un año del asesinato, la tumba de la mujer y luego participaron junto a otros familiares de una misa donde rezaron por la víctima, en la ciudad cordobesa de Río Cuarto.
Marcelo Macarrón y sus hijos Facundo, imputado por el crimen de su madre, y Valentina regresaron esta tarde después de las 17:00 a su casa del barrio Villa Golf luego de pasar dos días en el campo de unos amigos, ubicados a unos 50 kilómetros.
Los tres integrantes de la familia habían partido de su vivienda la tarde del viernes pasado en una camioneta 4x4 en la que cargaron unas cañas de pescar y un cuatriciclo, aparentemente con la intención de aislarse, ya que distintos medios periodísticos estuvieron tratando de obtener declaraciones suyas con motivo del primer aniversario del crimen.
Minutos después de las 18:00 de esta tarde, los Macarrón se dirigieron al cementerio privado de la ciudad donde descansan los restos de "Norita" y pasaron algunos minutos en cuclillas junto a la lápida casi sin hablar y con abrazos y gestos de apoyo mutuos.
Los tres se retiraron del cementerio con antejos oscuros y sin hacer declaraciones y, luego, se reunieron con otros familiares con los que se dirigieron cerca de las 19:00 a la Parroquia María Auxiliadora, cerca del centro riocuartense.
Allí, los acompañaron los padres de Macarrón, y familiares de Dalmasso y todos participaron de una misa en la que se rezó por la mujer asesinada.
En tanto, un grupo de amigas de la mujer asesinada participaron desde esta mañana a las 11:00 de una misa en la Capilla María Rosa Mística y San Pablo, ubicada a unas tres cuadras del barrio Villa Golf, donde ocurrió el crimen.
Al retirarse de la misma, Silvana Massoero, una de las amigas de la mujer asesinada, dijo que recordaron a Nora "con respeto". Por otra parte, la defensa de Facundo, sumó una nueva crítica
a la investigación que lleva adelante el fiscal Javier Di Santo al oponerse a la realización de un peritaje sobre la agenda de la víctima con la intervención de un grupo de semiólogos.
La vida sigue
Mientras la causa por el asesinato de Nora Dalmasso avanzó poco, el viudo Marcelo Macarrón tiene cada vez más pacientes, Facundo, el hijo de la pareja y uno de los sospechosos de haber matado a su madre, sigue la carrera de abogado con notas sobresalientes, y Valentina, la hermana menor, juega al golf, se fue a Bariloche en viaje de egresados y se mudará con Facundo a Córdoba para seguir estudiando.
Según informa hoy el diario La Nación, Marcelo Macarrón reparte sus días entre su profesión en una clínica privada, el golf y la vida social. Facundo y Valentina piensan en sus estudios. La casa del crimen es más frecuentada por los tres que cuando vivía Dalmasso, la mujer de 51 años asesinada en ese chalet de Villa Golf Club.
La casa de dos plantas, con pileta, parque y quincho, donde el médico traumatólogo prepara los asados para agasajar a sus amigos, está impecable. El cuidado es mayor, sobre todo en el jardín, la obsesión de Nora, al que se dedicaba a cuidar varias horas de los fines de semana.
"Marcelo hace su vida de siempre. En el quincho hace asados para sus amigos. Es común cruzarse con él en el supermercado, de compras, o trotando por la calle", contó un vecino de Villa Golf Club, que vive en el barrio desde antes que llegaran Dalmasso y su esposo.
Macarrón tiene su consultorio en una clínica privada, en la calle Sobremonte, en el centro de Río Cuarto. Desde que ocurrió el crimen aumentó la cantidad de personas que quieren atenderse con él. En sus pacientes, el viudo encontró comprensión.
Juega mucho al golf. El fin de semana en que asesinaron a su esposa, el hombre, que el martes pasado cumplió 47 años, estaba en Punta del Este. Junto con amigos y compañeros del Golf Club Río Cuarto fue a competir en un torneo. Ganó. Fue su primer triunfo. El sábado de la semana pasada, Macarrón volvió a competir. Participó del torneo de la serie Birdie 2007, en el Golf Club de Río Cuarto, a pocas cuadras de su casa; no tuvo un buen desempeño. No figuró entre los ganadores.
El hombre, que los domingos visita la tumba de su mujer, no quiere hablar con la prensa. "Por favor, soy un hombre serio. ¿Cuántas fotos me van a sacar? ¡Hace un año que me sacan fotos!"
En la vida social de Macarrón hubo pequeños cambios. Antes del homicidio, cenaba tres veces por semana en uno de los restaurantes más concurridos de la zona del centro. "Ya no viene más", dijo un mozo.
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