Con la llegada del bebé... ¿cómo volver a la sintonía sexual?

Sociedad


  • La irrupción de un hijo en la dinámica de la pareja suele alterar los sentimientos de los padres.
  • Algunos hombres sienten que su mujer desplazó toda la atención al bebé y a otros les sucede todo lo contrario: ven a sus compañeras sólo en el rol de madre y esto hace mermar el sex appeal.

Claro está que la llegada de un hijo revoluciona la casa e inevitablemente repercute en la intimidad de la pareja. Es que el nacimiento de un bebé, en especial del primero, hace que no todo sea felicidad. Al menos no todo lo que sucede en la cama de los padres y más precisamente en el cuerpo de la mujer.

De hecho, una investigación publicada en la revista científica Journal of Clinical Nursing que analizó la respuesta femenina al sexo posparto, dio cuenta de que 1 de cada 3 de ellas sufre dolores mientras mantiene relaciones sexuales luego de dar a luz. Por algo los médicos recomiendan 8 semanas como tiempo promedio para que las madres retomen su vida sexual.

“El primer hijo causa dos límites fundamentales en la pareja: uno temporal y otro físico. El temporal porque hasta ese momento tenían sexo cuando querían y ahora tienen que esperar 40 días. Y el físico porque los pechos, que hasta ese momento eran un juego de erotismo, se convierten en una terrible mamadera”, explica Mónica Salvador encarnando a la sexóloga francesa Annette Poché, personaje incluido en el monólogo “Cómo tener sexo toda tu vida con la misma persona”.

"Poché" también cuenta a minutouno.com que lo mismo sucede con la vagina. “Antes era el centro del coito y ahora se transformó en un pasaje divino entre la vida latente intrauterina y la vida humana. ¡Pero como quedó ese pasaje! Está dolorida, cortada y cosida como un matambre”, bromea.


 


Para Sonia Kleiman, secretaria docente de la maestría en Familia y Pareja del IUSAM, la llegada del bebé implica el comienzo de algo radicalmente distinto a lo que ambos padres conformaban como pareja hasta ese entonces.


 


Desplazados o carentes de deseo

Con todo esto, no es la intención dar una visión feminista del asunto. Los hombres también padecen cambios, sólo que los de ellos son psicológicos. Algunos se sienten abandonados sexualmente cuando su esposa se convierte en madre y hay otros cuya libido sufre un importante cambio al regresar de la sala de partos.

En algunos aspectos, la disminución del deseo no es nueva. Pero, “¿qué sucede con el padre que ya no puede encontrarle erotismo alguno a la madre de sus hijos?”, se pregunta Esther Perel, psicoterapeuta neoyorquina especialista en parejas y autora de “Inteligencia erótica, claves para mantener la pasión en la pareja”.

Algo parecido le pasó a Fernando (37) después de haber presenciado el parto de su primera hija. “Puede sonar fuerte pero a mi me pareció un poco asqueroso. Cuando mi mujer intentaba algo a mi se me venía a la cabeza aquella imagen y se arruinaba todo. Fue un garrón pero con el tiempo lo superé. Y con la segunda nena directamente no quise estar en el parto”, recuerda el joven.

Como tarea para el hogar de los hombres que atraviesan una situación de este tipo, Perel aconseja: “Tienen que recordar que ella es la madre de los niños que tienen en común, no la de ellos. Llegados a ese punto, recomendaría cualquier cosa que, en pequeña y saludable medida, pueda convertirla en un objeto: algo que pueda diferenciarla de ‘la madre’”.


 


Por su parte, Kleiman considera que para volver a encontrar la sintonía sexual se tiene que asumir que la situación no va a ser la misma que antes del nacimiento del bebé y que se requiere de un trabajo conjunto. "Hay que darle otro lugar al sexo. Ahora implica de una dedicación diferente, hay que hacerse un hueco en medio de toda esa situación tumultuosa", resume la especialista en vínculos de pareja y familia a minutouno.com.

Dejá tu comentario