Oculto en Buenos Aires: venden un histórico castillo de 638 metros cuadrados por 150.000 dólares
Con más de 120 años de historia, la monumental residencia que perteneció al poeta Martín Coronado busca nuevo dueño a una fracción de su valor original.
Ocuto en Buenos Aires: venden un histórico castillo de 638 metros cuadrados por 150.000 dólares
En un rincón de Quequén, provincia de Buenos Aires, donde el viento atlántico parece conservar intactos los ecos de los veranos de la aristocracia porteña de principios del siglo XX, se erige una de las propiedades más fascinantes y enigmáticas de la costa bonaerense.
Se trata del icónico Castillo Astelarra, una residencia monumental de estilo señorial que hoy vuelve a estar en el centro de la escena al ofrecerse por un valor de 150 mil dólares, una cifra llamativamente baja si se compara con los 400 mil que llegó a pedir el mercado años atrás.
Ubicada en la intersección de las calles 511 y 520 —a unos escasos 300 metros del mar y en las inmediaciones del Monumento Gesta de Malvinas—, la construcción destaca de inmediato entre las viviendas tradicionales por su imponente fachada, sus ventanales de época y su inconfundible torre con mirador hexagonal.
Sin embargo, su verdadero valor radica en los hitos históricos que cobijaron sus gruesos muros.
De refugio de poetas a símbolo de la Belle Époque
Los cimientos de este gigante arquitectónico se remontan a 1904, cuando el célebre periodista, poeta y dramaturgo argentino Martín Coronado (1850-1919) decidió levantar una residencia estival en la por entonces incipiente villa balnearia.
Buscando escapar de la rutina porteña y conectar con la tranquilidad de los grandes médanos, el referente del teatro nacional eligió la costa necochense para pasar sus temporadas, dotando a la propiedad de un aura cultural inigualable.
Tras su fallecimiento, el destino del solar dio un giro en 1936 cuando fue adquirido por el médico José Astelarra. Fue este nuevo propietario quien la utilizó asiduamente como casa de descanso y bautizó el imaginario colectivo de los vecinos, que rápidamente comenzaron a llamarla "Castillo Astelarra" debido a sus dimensiones y su imponente presencia, emparentada con la estética de la Belle Époque.
Cómo es por dentro y el misterio de su precio
Los registros inmobiliarios describen una propiedad descomunal: unos 638 metros cuadrados cubiertos emplazados sobre un terreno de casi 3.000 metros cuadrados. El diseño interior se distribuye en varias plantas que albergan ocho ambientes principales, nueve dormitorios, cuatro baños, amplias salas de estar, cocina, subsuelo, terraza y un frondoso parque. En la cúspide, el característico mirador con ventanales ofrece una perspectiva panorámica de 360 grados sobre el paisaje marino y urbano de Quequén y Necochea.
La actual tasación de 150 mil dólares —una rebaja drástica frente a los valores de 2023— relanzó el interés por el inmueble, cuyos usos potenciales van desde la instalación de un hotel boutique o un centro cultural hasta oficinas o un proyecto residencial exclusivo.
Mientras aguarda por un comprador dispuesto a afrontar los costos de mantenimiento y restauración que demanda una estructura centenaria, el viejo castillo frente al mar continúa vigilando la costa, guardando celosamente el secreto de una época irrepetible.










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