Trasplantar da vida: conmovedora historia de amor entre hermanas

Sociedad

Yanina de Uriarte cumplió 36 años el último martes y ese mismo día ingresó al quirófano del Hospital Penna de Bahía Blanca para donarle un riñón a su hermana Lorena.

Lorena perdió una hija y padecía una insuficiencia renal y complicaciones cardíacas que la hacían sentir agobiada, dijo días atrás al diario Nueva Provincia. Horas y horas de viaje para someterse a diálisis, tres veces por semana en el Penna, signaron los últimos años de esta ama de casa que vive en Rivera, a 230 kilómetros de Bahía Blanca.

"No era vida para ella, fue un proceso largo y muy desgastante. Nuestra madre intentó ser donante pero no le dio la compatibilidad. Y así fue como yo quise hacer lo mismo... y todo resultó", recordó ayer Yanina, quien vive en Carhué y es mamá de Daniela, Darío y Sandro.

En la sala de operaciones, su infancia pasó por su mente casi como una película, confesó poco después."No pensaba en otra cosa que no fuera el bienestar de mi hermana", señaló.

"Nos vemos en un rato", le dijo Lorena. Y así sucedió, cinco horas después, una al lado de la otra en la Unidad Coronaria.

"No veo la hora de verla feliz, de que no sufra más, de que esté contenta. ¿Planes? Antes de la internación pensábamos en hacer un viaje, las tres, junto con mi mamá. No sabemos dónde. Ahora todo parece indicar que vamos a poder cumplirlo", contó, con una sonrisa.

Ahora ambas deben recuperarse para recibir el alta. Yanina ya se siente lo suficientemente fuerte como para comenzar de a poco su rutina, pero decidió esperar a su hermana.


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