El 13 de marzo de 2013, Jorge Bergoglio se "transformó" en el papa Francisco, en uno de los grandes hitos históricos protagonizados por un argentino a nivel mundial. Y aunque cueste creerlo, este hecho también repercutió en el fútbol argentino.
Sucede que Francisco (o mejor dicho, Bergoglio) siempre fue un acérrimo fanático de San Lorenzo de Almagro, desde su niñez y también durante su función como Arzobispo de Buenos Aires, algo que siempre se encargó de divulgar sin ningún tipo de problemas.

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Por eso, aquel 13 de marzo de 2013 significó mucho también para el pueblo azulgrana, que además disfrutan de una exitosa "racha" nada menos que ante Boca Juniors desde que su ahora hincha más famoso se convirtió en Papa.

Cerca de cumplirse tres años de ese día, el Ciclón no sólo no perdió con el Xeneize en todo este tiempo, sino que el club de la Ribera ni siquiera pudo convertirle un gol en cada uno de sus enfrentamientos durante ese lapso.

Fueron seis partidos oficiales los que disputaron San Lorenzo y Boca en el período papal de Francisco y los números son lapidarios: cinco triunfos para los de Boedo y apenas un empate.

El primer cruce fue en el Torneo Final 2013, en el que San Lorenzo goleó por 3 a 0 en el Nuevo Gasómetro. En el Inicial del mismo año, el triunfo fue por la mínima diferencia, también en el Bajo Flores.

Un año después, en La Bombonera, se dio el único empate en el Torneo Final (0-0), mientras que en el Torneo de Transición ganó el Ciclón por 2 a 0 como local.

Finalmente, en el único choque del año pasado, la victoria también fue para el Ciclón, con aquel recordado tanto agónico de Mauro Matos con el tiempo cumplido en La Bombonera, a lo que hay que agregarle la reciente goleada por 4 a 0 por la Supercopa Argentina en Córdoba.

Números. Simples números que no hacen más que confirmar la fuerte paternidad del Ciclón sobre el Xeneize en el historial. Y que también hablan de una especie de "intervención divina" que hace que el Papa se haya convertido en la pesadilla del pueblo xeneize.