Hope Solo había manifestado su miedo a la enfermedad antes de viajar a los Juegos Olímpicos y los brasileros no se lo perdonaron.
Por eso, cada vez que tocó la pelota en el debut de las estadounidenses ante Nueva Zelanda, desde los cuatro costados del estadio Mineirao de Belo Horizonte bajó el grito "¡ZIIII-KAAA!", en alusión a los dichos de la arquera, una de las jugadoras más famosas del mundo.
Hace pocos días, Solo había publicado una serie de fotos en las que advertía cómo se cuidaría del virus, lo que causó un malestar general en el pueblo brasileño, que le devolvió la "gentileza".
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