Expertos del LHC están cada vez más cerca de encontrar el bosón de Higgs, partícula responsable de la masa de todas las demás partículas del Universo.
El elusivo bosón de Higgs, también conocido como "Partícula de Dios", que es responsable de la masa de todas las demás partículas del Universo y uno de los mayores interrogantes de la Física moderna, se está quedando sin lugares donde esconderse.

Científicos del gran acelerador de hadrones (LHC) explicaron en la conferencia Lepton-Photon celebrada en Mumbai, India, que los físicos eliminaron el rango medio del lugar donde puede aparecer el bosón, si es que finalmente existe, y se dedicarán a buscarlo en los rangos de más alta y más baja energía.

Se reduce la zona de búsqueda pero al mismo tiempo ahora será mucho más difícil detectar nuevas partículas. A pesar de los inconvenientes, los investigadores siguen estimando que a finales del próximo año podrán encontrar su anhelado tesoro de la Física o, por el contrario, anunciar que no existe.

Probar o refutar la existencia del bosón de Higgs es uno de los objetivos principales del programa científico del LHC. Dos de sus experimentos, Atlas y CMS, excluyeron la existencia del bosón en la mayor parte de la franja de energía de 145 a 466 GeV, con un 95% de certeza en sus resultados.

Por este motivo, el bosón se buscará en las franjas de energía extremas, la más alta y la más baja. "Estos son tiempos emocionantes para la Física de partículas", aseguró el director de investigación del CERN, Sergio Betolucci. "Los descubrimientos están casi asegurados en los próximos doce meses. Si el bosón de Higgs existe, los experimentos del LHC lo encontrarán pronto. Si no lo hacen, su ausencia señalará el camino hacia una nueva física".