Según un informe del Foro de Seguridad Pública de Brasil, entre 2011 y 2015 murieron en hechos de violencia 278 mil personas, más que las muertes que provocó en el mismo período la sangrienta guerra civil que desangra Siria.
El Foro de Seguridad Pública de Brasil dio a conocer su 10° Anuario Brasileño de Seguridad en el que denuncia que en el gigante latinoamericano 160 personas son asesinadas por día, lo que equivale a una muerte violenta cada 9 minutos.

El informe resalta además que durante el quinquenio que va de 2011 a 2015 las muertes en casos de violencia alcanzaron las 278 mil, más de las ocurridas durante ese mismo período en Siria que se encuentra sumida en una cruenta guerra civil.

El director del Foro de Seguridad Pública de Brasil, Renato Sergio de Lima, calificó de "verdadera tragedia" la situación en ese país y alertó que sólo porque las muertes no son productos de bombardeos o un enfrentamiento abierto entre dos ejércitos es que no concita la atención mundial y local.

La distribución de la violencia varía según la región. Por ejemplo en el nordeste la violencia supera la media nacional. En Sergipe, por caso, la tasa de homicidios alcanza a 57,3 por cada 100 mil habitantes mientras que Alagoas dicho índice llega a 50,8.

Los estados del sur y sudeste son los menos afectados. En San Pablo la tasa de homicidios se ubica en 11,7 cada 100 mil habitantes y en Santa Catarina, un usual destino de los turistas argentinos llegó a 14 por cada 100 mil.

Según datos de la policía 846 personas fueron víctimas este año de balas perdidas en las favelas de Río de Janeiro. Además sólo en octubre 72 adultos y niños resultaron heridos (o muertos) por causa de los enfrentamientos entre narcos y policías en los morros.

Sergio de Lima denunció además que hay otra realidad preocupante: la cantidad de asesinatos a manos de policías. En 2015, según señaló, hubo 3.345 personas asesinadas por agentes; y lo notable es que hubo dos estados provinciales que concentraron los casos. Entre Río y San Pablo se llevaron casi 50% de los homicidios practicados por las fuerzas policiales.