Martínez culpa a la droga por la violencia sindical

El titular de la UOCRA aseguró que entre los obreros "hay consumo de paco y cocaína".

El secretario general de la UOCRA, Gerardo Martínez, negó que los recientes hechos de violencia protagonizados por integrantes de su sindicato se deban a cuestiones gremiales y reconoció que hay un alto índice de adicción a las drogas entre los trabajadores de la construcción.

"No tiene que ver con lo sindical", resaltó Martínez, al ser consultado en Radio Mitre por los violentos enfrentamientos entre dirigentes del sindicato que dirige, ocurridos en Florencio Varela y Comodoro Rivadavia, donde afiliados se enfrentaron a los tiros.



El sindicalista reconoció que hay un problema de adicción entre los trabajadores de la construcción, de consumo de paco en obras con obreros de bajo nivel económico y de cocaína en construcciones relacionadas con el sector de hidrocarburos.

Aclaró que los últimos "incidentes que ocurrieron generan una imagen que daña a la UOCRA" y aseveró que esos hechos "no tienen nada que ver con la conducta del trabajador".

"Hay situaciones que se van de la mano que no tienen nada que ver con lo sindical. Aparece el tema droga en obras de gran poder adquisitivo que tiene que ver con el consumo de drogas caras en nuestros compañeros, y en las de poco poder adquisitivo está el paco", reveló Martínez.

En ese sentido, explicó que en "un estudio hecho en una obra como Atucha 2, y el 15 por ciento de nuestros compañeros era adicto", graficó Martínez, quien además subrayó que "hay otros aspectos, como el religioso o de sectas, que están fuera del contexto sindical".



A su vez, aclaró que -aunque "no le consta"- trascendió que los útlimos incidentes ocurridos se habrían producido por una interna por dinero entre iglesias evangelistas.



"Se que hay compañeros que son secretarios generales y que son pastores (evangélicos), por eso no estoy descalificando, pero hay una mezcla de distintas situaciones que no tiene nada que ver con lo sindical específicamente", manifestó.



Para Martínez, "cuando hay un tiroteo hay un delito, y eso ya no es sindical, porque la gente que porta un arma no es un trabajador, es un delincuente".


 


El lunes, en Comodoro Rivadavia, obreros de la construcción y transportistas se enfrentaron balazos en la zona del cerro Chenque donde una persona resultó herida y cuatro fueron detenidas.


 


Horas entes, en Florencio Varela, representatnes de las secciones de Quilmes y de Lomas de Zamora se enfrentaron a los tiros en la puerta de la sede sindical de Florencio Varela, por lo que nueva personas resultaron heridas, una de ellas quedó parapléjica, y dos dirigentes fueron detenidos.

Dejá tu comentario