A los que dicen que la eutanasia "no debe mostrarse de ningún modo"... no sean tan hipócritas  

*Los editores y productores “políticamente correctos de algunos noticieros de televisión se regodean –de ida y de vuelta- mostrando las imágenes de un profesor universitario que se suicidó en cámara alegando que deseaba una muerte digna. A eso le dicen eutanasia.

Los medios que no se cansan de pasar esas durísimas imágenes son los mismos que se espantaron cuando Crónica TV mostró al "Malevo" Ferreyra pegándose un tiro para evitar ser arrestado por la Gendarmería.

Claro, el Malevo era negro, tucumano y policía, mientras que éste es un rubio, extranjero y profesional que trata de promover la eutanasia a través de la televisión haciendo pública su muerte anticipada.

Como aquí me comprenden las generales de la Ley, no puedo evitar recordar la oleada de críticas que recibí cunado en varios informes seguimos las alternativas de la trágica agonía de un pescador español cuadripléjico que reclamaba morir.

También estos editores y productores “políticamente correctos” se espantaron cuando mostramos en televisión al Doctor muerte Jack Kevorkian, explicando cómo funcionaba su máquina de muerte en un paciente terminal.

El pescador español también se mató delante de una cámara y su historia se convirtió en una película de gran éxito que los críticos “políticamente correctos” alabaron. Los mismos que, obviamente, cuando lo mostramos nosotros en televisión, manifestaban que merecíamos la lapidación pública por mostrar lo que ahora ellos muestran sin ningún pudor y sin ningún filtro.

A esta altura del partido, saber que en esta profesión la hipocresía es casi una religión, es ocioso destacarlo. Pero cuando se llega a los límites insoportables de pasar cada diez minutos la muerte en directo, esa hipocresía me produce náuseas.

La eutanasia es un tema conflictivo, difícil y casi tan insoportable como el aborto y merece un debate serio que va más allá de impactar con las imágenes y las confesiones de este profesor que muestra su muerte en directo.

Yo sólo quiero señalarles a mis colegas que siempre tuvieron la lengua fácil para criticar todo lo que nosotros hacíamos en televisión –simplemente porque lo hacíamos nosotros- y que “escupían al cielo” que ahora no se les caen los anillos por repetir hasta el cansancio imágenes y conceptos similares a los que ellos mismos repudiaron simplemente porque lo hacía Chiche o Crónica con el Malevo Ferreyra.

Una muestra más de la hipocresía que tienen mis colegas que ejercen su profesión en todas las áreas del periodismo en la gráfica, en la radio, en la tele y en Internet.

El trabajo nuestro es un servicio de alto riesgo, no siempre se puede mostrar lo maravillosa que es la vida, pero cuando se muestran las zonas oscuras y crueles de la existencia, no se promueve el escándalo para obtener más rating, sino que se muestra la realidad tal cual es, sin falsos pudores y sin censura.

En una palabra: antes de criticar, cállense la boca.

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