A puro instinto y sin poder hablar, los bebés pueden distinguir entre el bien y el mal

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Por AP

  • Según un estudio, un grupo de bebés mostró gran capacidad para juzgar a sus pares, inclusive antes de poder hablar.

Imaginen lo siguiente: bebés de entre 6 y 10 meses observan como un juguete de madera intenta subir una colina cuando es interrumpido por un muñeco que llega para empujarlo hacia el precipio o por otro que aparece para facilitarle el ascenso. Curiosamente, casi todos los pequeños optaron por el personaje que ayudaba al otro y rechazaron al "malo".


 


Lo cierto es que la escena anterior corresponde a un estudio hecho por investigadores del Centro de Cognición Infantil de la Universidad de Yale (Estados Unidos), y que fue publicado en la última edición de la revista especializada Nature.


 


De la investigación se desprende entonces que los pequeños tienen la capacidad para distinguir entre los compañeritos buenos y los malos y que saben escoger con cuál de ellos quieren jugar.

"Es muy impresionante que los bebés puedan hacer eso", dijo Kiley Hamlin, un investigador de psicología de la Universidad de Yale y quien lideró el estudio. "Demuestra que contamos con destrezas sociales que ocurren sin una enseñanza explícita".

La elección de juguetes buenos sobre juguetes malos corresponde a una escuela teórica de que los seres humanos cuentan con destrezas sociales innatas, no sólo aquellas que aprenden de sus padres.


 


En contraposición de esta teoría se encuentra David Lewkowicz, un profesor de psicología en la Universidad de Florida, quien no formó parte del estudio y cuestionó que los bebés posean instintos innatos para diferenciar el bien del mal.

"Los infantes adquieren una gran experiencia social entre su nacimiento y los seis meses de edad, y por lo tanto, la idea de que ese tipo de capacidad no requiere de la experiencia es injustificable", dijo Lewkowicz.

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