Banderazo de hinchas de Newell’s en el Obelisco

*Fue en muestra de apoyo al equipo de cara a clásico frente a Central del próximo domingo.

NA
Por NA

Más de cincuenta hinchas de Newell’s realizaron hoy un banderazo en el Obelisco porteño como muestra de apoyo al equipo de cara a clásico frente a Central del próximo domingo.


 


El Presidente de la Filial Buenos Aires Leprosa, Daniel Arias, comentó que los actos que realizan previo a los encuentros "son una vieja costumbre" que se hacen siempre en Rosario, pero que esta vez le sumaron por primera vez a Buenos Aires.  


 


"Esta es una vieja costumbre que tiene el pueblo leproso. Es un apoyo para el club, para los jugadores, que siempre hacemos en el Parque de la Independencia, pero hemos agrandado la cancha y lo trajimos a Buenos Aires", manifestó en declaraciones a la agencia Noticias Argentinas.


 


Además, se sumó la filial de Tigre "Buenos Aires tiene Lepra", para que juntos le den un color rojo y negro a la escenografía del Obelisco, mientras sus simpatizantes cantaban a favor de Newell’s y recordaban a su eterno rival en varios estribillos.


 


Arias se mostró optimista con respecto al resultado del clásico al decir que iban a salir victoriosos y, además, expresó su deseo de dejar al "Canalla" en la zona del descenso.


 


"Ganamos nosotros no hay vuelta y le vamos a dar el empujoncito a Central para que se vaya definitivamente para la zona del descenso. Alegría doble",  destacó.


 


El titular de la filial de Buenos Aires calificó como "una pena" cuando mencionó su sensación con respecto al presente de Marcelo Bielsa como entrenador de la Selección chilena, aunque subrayó que el "Loco" los iba a "hacer quedar bien a todos". 


 


"Es una pena que Marcelo(Bielsa) esté allá dirigiendo a Chile, pero nosotros lo seguimos queriendo porque es de nuestra sangre y nos va a hacer quedar bien a todos", añadió.


 


La filial leprosa en Buenos Aires lleva cuatro años en la ciudad y cuenta con "mas de 300 activos"  a la que hay que sumarle la gente que se acerca de manera espontánea.


 


El clásico rosarino tiene un sentimiento y un color muy particular y por un momento una parte de esa fiesta se vivió en pleno centro porteño.

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