Bártoli pidió que no intervenga la policía
*Un empleado de una funeraria de Pilar complicó al cuñado de María Marta García Belsunce.
*Declaró en el juicio que cuando fue a tramitar el servicio pidió expresamente que no haya intervención policial.
Un empleado de una funeraria de Pilar complicó hoy al cuñado de María Marta García Belsunce, Guillermo Bártoli, al declarar en el juicio que cuando fue a tramitar el servicio pidió expresamente que no haya intervención policial.
Se trata de Gilberto Martinelli, un hombre que en 2002 trabajaba como empleado en la casa "Ponce de León" de Pilar y contó que el 27 de octubre de ese año, por la noche, se presentaron en las oficinas dos hombres, uno de ellos "bajito y gorrdito" (Bártoli) y otro alto (Michael Taylor).
Martinelli relató que Bártoli le contó que necesitaba un servicio para una mujer que había tenido un accidente y se había muerto al resbalarse en la bañadera y que allí le dijo: "Intervención policial, no quiero".
El testigo explicó que le preguntó si tenía un certificado de defunción firmado y que Bártoli le contestó que no, pero que tenía un médico amigo en Capital Federal.
"Le expliqué que el médico tenía que venir a registrar la firma en la comisaría. Me dijo que iba a volver, se fue y no lo vi más", afirmó Martinelli. Luego declaró el dueño de la funeraria, Jacinto Ponce de León, quien ratificó lo dicho por su empleado al recordar que luego de la consulta de Bártoli, Martinelli lo llamó por teléfono para contarle lo sucedido y que le pareció un hecho extraño.
"Al día siguiente no había regresado la gente (por Bártoli) y me quedé preocupado en saber si Martinelli los había atendido mal. Llamé al Registro Civil para preguntar si había ingresado alguna
defunción en un accidente y me dijeron que no", comentó Ponce de León.
Bártoli es uno de los procesados por el encubrimiento del crimen que serán juzgados en un futuro juicio y, además, en la Capital Federal tiene un proceso pendiente por el certificado de defunción ilegal que gestionó para María Marta.
En ese documento constaba que había muerto de un paro cardiorrespiratorio no traumático en el barrio de Recoleta, cuando en realidad fue asesinada a balazos en Pilar.
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