Bergoglio declara como testigo en la causa ESMA

Al cardenal se le achaca la responsabilidad por el secuestro y la detención de dos sacerdotes durante la última dictadura militar.

El cardenal Jorge Bergoglio declarará hoy como testigo en el juicio se lleva a cabo por los crímenes de lesa humanidad ocurridos en el ex centro de detención de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA).

El arzobispo de Buenos Aires está sospechado de haber entregado a las Fuerzas Armadas a dos sacerdotes jesuitas que predicaban en la villa del Bajo Flores, que estuvieron seis meses detenidos en la ESMA y que se encuentran desaparecidos.

Bergoglio se amparó en el artículo 250 del Código Procesal Penal para no concurrir a los tribunales de Comodoro Py, y declarar, en cambio, en el Arzobispado de Buenos Aires, situado en Rivadavia 415.

El ex diputado nacional y abogado querellante en la causa, Luis Zamora, fue quien pidió que se tome declaración al primado argentino por la detención y desaparición de los jesuitas Francisco Jalics y Orlando Yorio.

Según el Código Procesal Penal, las máximas autoridades del país (Presidente, Vicepresidente, gobernadores y "altos dignatarios de la Iglesia") no están obligados a presentarse a declarar ante un tribunal.

Sin embargo, sí tienen obligación de comparecer por ser testigos, aunque el artículo 250 del código establece que "declararán en su residencia oficial" o por medio de "un informe escrito".

El 23 de setiembre pasado la ex detenida María Elena Funes declaró en el juicio que se les llevan a 19 ex marinos por su participación en el centro de torturas, entre los que se encuentran Alfredo Astiz, Jorge "El Tigre" Acosta y Ricardo Cavallo.

Ahí, Funes aseguró que los jesuitas Jalics y Yorio fueron secuestrados y detenidos en la ESMA luego de que Bergoglio les quitara las licencias religiosas para predicar en la villa del Bajo Flores.

"Era de imaginar que Bergoglio estaba muy en contra de esa forma de trabajar. Ellos se quedaron sin el respaldo a partir de que Bergoglio les quita la licencia y justo esa semana llega el operativo de las Fuerzas Armadas", declaró Funes en el juicio.

Eso ocurrió, según dijo, una semana antes de que fueran secuestrados, el 20 de mayo de 1976, y llevados a la ESMA, donde estuvieron seis meses cautivos. Desde ese entonces, Jalics y Yorio están desaparecidos.

La ESMA fue el centro clandestino de detención más grande de la última dictadura militar en el que se calcula que estuvieron secuestradas cerca de 5 mil personas y que estaba dirigido por la Armada, a cargo en ese entonces de uno de los integrantes de la primera junta militar, Eduardo Massera.

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