Cómo armar una tabla de sushi caserita por menos de 12 pesos

En sus orígenes, el sushi era una comida de pobres, pero hoy salir a comer makis y California Rolls puede resultar muy caro. Acá te contamos cómo armar tus rolls sin gastar un dineral.

Para los que, aún con bolsillos flacos, no se resignan a dejar el vicio del sushi: en el Chinatown de Belgrano y en otros supermercados chinos de la ciudad, se pueden conseguir rolls armados que funcionan como un buen placebo a precio de amigo. En Planeta JOY te contamos todo lo que necesitás saber para comprar bien y armar tu tabla de rolls sin gastar un dineral.

El “sushi de supermercado” nació hace algunos años con rollos del tradicional  makizushi, con abundante arroz, rellenos de escaso atún, salmón cocido o kanikama. En el mejor de los casos podían incluir pepino, zanahoria o huevo. Si bien siempre hubo dudas y desconfianza acerca de la frescura del “sushi barato”, hoy sabemos que los productos, si bien no tienen el sabor exacto del sushi fresco, son más que aceptables, de buena calidad y que se reponen diariamente.

Algunas cosas que debés saber antes de enfilar hacia la calle Arribeños:

1. Precio: el precio de un rollo varía entre los $9 y lo $24 y de cada uno pueden sacarse 10 piezas de considerable tamaño (un equivalente a 15 de las piezas que manda un delivery promedio).

2. Presentación: su preparación y presentación es de lo más rudimentaria. Envueltos en nylon transparente junto con una hoja de papel, en la cual está impresa la información pertinente.

3. Ingredientes: además de los rolls clásicos, hoy conseguís combinaciones gourmet, con distintos tipos de salmón e ingredientes como el mango o la rúcula; y también nigiris, además de Rolls o Uramaki propiamente dichos (el arroz por fuera).


 


4. Vencimiento: el periodo de permanencia en venta es de dos días, con fecha de vencimiento al día siguiente del que es puesto en la góndola.  Es decir que si un rollo se pone en venta hoy, tendrá fecha de vencimiento mañana. Y si mañana no se vende, se retira de la góndola.


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