Condenan a 20 años de cárcel al mecánico que quemó vivo a un linyera

Télam
Por Télam

  • La defensa había pedido la absolución, alegando que las pruebas no eran suficientes, pero los jueces consideraron probado que el hombre roció a la víctima con nafta y le tiró un encendedor.

 


Un mecánico fue condenado hoy a 20 años de prisión por quemar vivo a un indigente que dormía dentro de un automóvil en el barrio de Mataderos, el 1 de junio de 2006.

El veredicto fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal 7 y recayó sobre el mecánico Diego Adrián de la Reta, que si cumple la condena en su totalidad debería permanecer preso hasta el 31 de mayo de 2026.

De la Reta fue encontrado culpable del homicidio de Julio César Barco, un linyera apodado "Charly", que dormía cubierto por mantas en un automóvil desmantelado estacionado en la esquina de Pola y Eva Perón.

"Son todos delincuentes, hay que matarlos a todos. Le tiré nafta y le prendí fuego con un encendedor", habría dicho el joven mecánico al ser detenido por personal de la comisaría 48 apenas ocurrido el hecho, la madrugada del 1 de junio de 2006.

La madrugada del ataque, el linyera fue auxiliado por una ambulancia del SAME y quedó internado en gravísimo estado en el hospital Santojanni, donde murió tres días después.

Los jueces Daniel Morín y Juan Facundo Giúdice Bravo votaron a favor de condenar al mecánico a 20 años de cárcel mientras que el tercer miembro del Tribunal Oral, Gustavo Valle, quedó en minoría al proponer una pena por homicidio agravado por alevosía, es decir, prisión perpetua.

Por la mañana, el fiscal Oscar Ciruzzi había pedido la pena de prisión perpetua al destacar en su alegato que los peritos no sólo negaron toda posibilidad de que De la Reta fuese inimputable, sino que aseguraron que se trata de un "simulador".

Ciruzzi recordó que los policías de la comisaría 48 que actuaron en el hecho vieron al agresor encendiendo una mecha y arrojando el encendedor, y que los focos ígneos fueron dos: uno en el baúl y otro en el interior del vehículo.

"No se trató de un solo incendio que se extendió: primero (de la Reta) le puso acelerador de combustible al baúl, y después roció con combustible a Barco, dentro del coche", relató.

La defensora oficial Graciela de Dios había pedido la absolución, alegando que la prueba reunida contra el acusado no era contundente, ya que los tiempos "no daban" para que hiciera todo lo que se le imputaba en un lapso tan breve.

La funcionaria solicitó, en todo caso, la calificación de los hechos como "homicidio simple", una figura menos gravosa que la de"agravado por alevosía", por la que llegó a juicio oral.

Durante la etapa de instrucción, el acusado aseguró al juez Roberto Grispo que se había acercado al rodado cuando ya había comenzado a incendiarse, aunque admitió que sabía que "Charly" habitualmente dormía allí.

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