Uno que cumplió

Pese a la nueva frustración de la Selección Argentina de fútbol en la Copa América de Venezuela, fue sumamente rescatable el papel que cumplió Javier Mascherano, quien concluyó una excelente actuación en el torneo, siendo el más regular y el eje del equipo.

Corrió, luchó, marcó, jugó y hasta se dio el lujo de anotar en dos oportunidades. El número 5 dejó la vida en cada pelota, parecía que había varios clones, estaba por todos lados; un verdadero pulpo.

El “Jefecito” había tenido un  bajón en su nivel de juego luego de su salida de River Plate, con un discreto paso por el Corinthians de Brasil y el West Ham inglés, en un periodo donde las lesiones lo tuvieron a mal traer.

Pero de a poco fue recuperando su fútbol, y ahora de hecho evoluciono y ahora es un jugador aun más completo y uno de los mejores volantes centrales de la actualidad, sino el mejor.

Otra buena para Masche fue su incorporación al Liverpool de Inglaterra, un club que si está a la altura de su juego y donde parece que será tenido en cuenta como lo merece.

Pese a estar rodeado en el seleccionado por grandes figuras como Lionel Messi, Juan Román Riquelme y Carlos Tévez, el 5 supo destacarse por sobre el resto en base a una entrega notable. Lo sorprendente es la regularidad que logró, jugando a gran nivel todos los encuentros de la Copa.

Hizo el trabajo sucio, ese que “no se ve”, pero también jugó de forma exquisita, tuvo precisión, criterio, oficio, jerarquía y hasta llegada al gol. Qué más se puede pedir, a eso se lo llama un jugador completo.

Lo más alentador es saber que pese a parecer un jugador con mucha experiencia y años de rodaje, Mascherano tiene tan sólo 23 años, por eso no deja de sorprender su forma de desenvolverse en el campo de juego, imponiendo respeto.

De a poco se va convirtiendo en uno de esos referentes que encaminarán el barco en los próximos años de esta Argentina plagada de futbolistas con mucho futuro que ojala puedan lograr grandes cosas.


 


 


Por Diego Fina

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