Dos hermanos confiesan el crimen de una pareja

El matrimonio santafesino fue hallado muerto ayer en Córdoba, tras una semana de búsqueda.

Télam
Por Télam
Dos hermanos admitieron haber asesinado a una pareja de ruralistas santafesinos, cuyos cadáveres fueron hallados ayer en un canal de desagüe de la localidad cordobesa de Laboulaye.

Según fuentes policiales, se trata de Alejandro y Luis Saavedra, de 37 y 46 años, que quedaron detenidos acusados por la fiscal de La Carlota, Ana Venturuzzi, por el delito de “doble homicidio calificado” del matrimonio Luis Caón y María Luisa Tula.

La fiscal confirmó que Alejandro Saavedra era empleado del campo de Caón y su hermano realizaba changas en el mismo lugar.

Luis Saavedra fue apresado en su casa en al ciudad de La Carlota, mientras Alejandro fue detenido en el propio campo donde se habría consumado el crimen.

En tanto que los investigadores informaron que Alejandro se quebró cuando declaraba ante la policía y confesó el crimen.

El hombre relató que los mató junto a su hermano porque les debían el dinero de los salarios, aunque sus declaraciones deberán realizarse nuevamente ante la fiscal Venturuzzi.

Según los investigadores, Caón y su esposa fueron asesinados a golpes y sus restos fueron hallados por perros adiestrados de los Bomberos de General Roca, en un canal de desagüe a 25 kilómetros de la localidad de Laboulaye.

El lugar del hallazgo se encuentra a unos 45 kilómetros de un campo que es propiedad de los ruralistas, ubicado en Huanchilla, en el departamento Juárez Celman.

El matrimonio desapareció el martes pasado cuando se dirigían en su camioneta a la ciudad de San Luis. Sus hijas dieron aviso a la policía de la desaparición de sus padres cuando perdieron comunicación con ellos, a la altura de Córdoba.

Los cuerpos fueron hallados maniatados en el fondo del canal en el cual había unos 20 centímetros de agua, dijo el comisario Ramón Frías, jefe de las Departamentales del sur de la provincia, con asiento en Río Cuarto.

La mujer estaba desnuda y el hombre con el pantalón bajado y los cuerpos mostraban daños por el paso de los días y la acción de las alimañas, agregó el jefe policial.

Además, aclaró que a ambos se les había colocado una soga a la altura de la cintura que estaba atada a dos estructuras de cemento que funcionan como bases de piletas de bebederos.

Uno de los puntos principales que llevó a esclarecer el hecho fue la aparición de la camioneta en la que habían sido vistos por última vez a Caón con su mujer, en la ciudad de Villa María, cerca de la Terminal.

Dejá tu comentario