Instan a EE.UU. a que "asuma la responsabilidad por los actos ilegales" de Griesa
El canciller Héctor Timerman aseguró que el país seguirá exigiendo al Gobierno de Barack Obama a que "respete el derecho soberano de seguir pagando la deuda (reestructurada) sin interferencias violatorias del derecho internacional".
El canciller Héctor
Timerman instó este martes a los Estados Unidos a que "asuman la
responsabilidad de los actos ilegales del juez Thomas Griesa" y
reafirmó que seguirá exigiéndole a ese país que "respete el derecho
soberano de seguir pagando la deuda sin interferencias violatorias
al derecho internacional", al brindar detalles de la presentación
que hiciera la Argentina ante la Corte Internacional de La Haya.
"Vamos a seguir exigiendo que Estados Unidos respete el
derecho soberano de seguir pagando la deuda sin interferencias
violatorias al derecho internacional", dijo, y agregó que Argentina
seguirá insistiendo ante tribunales y organismos internacionales
para concluir este proceso de reestructuración de deuda que comenzó
en 2005, "en forma justa, legal, equitativa al ciento por ciento de
los bonistas", sostuvo el canciller desde Casa de Gobierno.
La conferencia de prensa fue brindada por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, el canciller Timerman y la consejera
Legal de la Cancillería, Susana Ruiz Cerrutti, quienes dejaron en
claro que la demanda presentada ante el Tribunal Internacional de
La Haya es "contra los Estados Unidos, en el marco de la
controversia entre Estados y no contra los fondos buitre, ni de
revisión de las decisiones adoptadas por la Justicia".
Para el canciller la controversia es porque "las decisiones
de los tribunales de Estados Unidos comprometen la responsabilidad
internacional de dicho país" y violan la responsabilidad del
Estado, según la Carta de Naciones Unidas, dijo.
Timerman denunció que Estados Unidos no ha contestado "ni al
país, ni a la Corte si acepta dirimir la controversia nacida de las
decisiones ilegales que su país ha permitido, violando la soberanía
de la Argentina".
El funcionario consideró luego que es "producto de cierta
ignorancia" el planteo del principio de división de poderes, "que
son inoponibles ante el tribunal internacional, para desligarse del
hecho ilícito. Estados Unidos debe asumir la responsabilidad de los
actos ilegales del juez (Thomas) Griesa".
También explicó que las decisiones sobre el pari passu -la
cláusula de igualdad de condiciones en las ofertas a los bonistas-
"no sólo es arbitraria; se extralimita en la competencia de los
jueces" porque abarcó bonos "que no estaban judicializados,
afectando a la inmensa mayoría que aceptaron el canje y no son
parte del proceso iniciado por los fondos buitre".
El canciller instó al juez norteamericano a "respetar el
derecho internacional", y reafirmó que la Argentina "no cedió su
soberanía" en el tema, al tiempo que señaló que el magistrado
pretende "estimular medidas de carácter económico y político para
forzar la voluntad de otro estado miembro de las Naciones Unidas"
para que Argentina "no pueda llegar a cumplir el pago de los bonos,
forzando su decisión soberana de reestructurar su deuda".
Timerman denunció además una campaña de agravios de parte de
miembros del Congreso de EEUU, al señalar que políticos de ese país
han recibido de parte de Paul Singer y sus empresas donaciones
directas por más de 10 millones de dólares que tienen una única
finalidad, que es forzar a la Argentina a pagar a los fondos
buitre, para lo cual se ha formado un `Grupo de tareas` sobre la
Argentina.
Señaló que la decisión de presentar la demanda se tomó luego
que tres funcionarios, entre ellos él, fueron informados
oficialmente que funcionarios del Poder Ejecutivo de EEUU habían
sido instruidos -por los departamentos de Estado y del Tesoro- a no
dialogar con funcionarios de Argentina sobre la deuda y la
reestructuración de la deuda.
Hubo otra mención acerca de que en el debate de la
Organización de Estados Americanos (OEA) sobre el conflicto con los
fondos buitre -salvo Estados Unidos y Canadá- todos respaldaron el
trabajo argentino, aunque Estados Unidos dijo que no iba a emitir
opinión sobre el tema por la separación de poderes.
El canciller ratificó que se trata de una demanda ante la
Corte Internacional de La Haya "por una violación directa a la
soberanía, emanada de una decisión judicial de Estados Unidos", y
agregó que después de la presentación, el Poder Ejecutivo
estadounidense, a través de funcionarios del Departamento de Estado
y del Tesoro que pidieron no ser identificados, rechazaron la
jurisdicción de la Corte.
El canciller denunció que EEUU no ha contestado "ni al país,
ni a la Corte, si acepta dirimir la controversia nacida de las
decisiones ilegales que su país ha permitido, violando la soberanía
de la Argentina".
Y señaló que Argentina optó por presentarse ante la Corte aún
sabiendo que EEUU podría negarse a presentarse ante una Corte
imparcial, "sabiendo que varias veces no acató sus sentencias en
contra de sus acciones violatorias al derecho internacional".
En la misma línea, Capitanich, precisó que la demanda fue
presentada el pasado 7 de agosto y agregó que se trata de una
disputa vinculada a decisiones de la Justicia de EEUU que afectan
la restructuración de la deuda soberana argentina.
"El rol de la Argentina tiene que ver con la defensa de su
soberanía y entender que la aplicación de una serie de acciones o
medidas han impedido objetivamente el cobro de parte de los
acreedores y esto ha generado obstáculos para el proceso de
reestructuración y constituye una violación de la soberanía
argentina y de sus inmunidades", consideró el Jefe de Gabinete.
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