El efecto Riquelme ya está dando sus frutos
*Cuando todos hablaban de River y su favoritismo para este semestre, Macri dio un golpe de timón con la contratación del enganche del Villarreal.
*Ahora el tema es Boca y la llegada del 10: “Fue una hazaña”, afirmó el presidente de la institución.
*El Villarreal ya oficializó el préstamo.
Riquelme-Topo
Por EFE
Horas antes, con la intención de generar mayor expectación, Macri dijo que "si el técnico del equipo (Miguel Russo) lo acepta, Riquelme es jugador de Boca".
"Si, claro", dijo Russo. Es difícil suponer qué otra cosa podría haber dicho.
La situación, hasta ahora, se asemeja a lo ocurrido hace un cuarto de siglo cuando Boca contrató a Diego Maradona y, para no quedar a la sombra de su eterno rival, River fichó como cedido a Mario Kempes, que jugaba en el Valencia.
Lo curioso del caso es que la cifra por aquella cesión es la misma que la acordada ahora por Riquelme, dos millones de dólares, aunque con la diferencia de que "El matador" jugó un año en el equipo riverplatense y Román lo haría sólo durante cuatro meses.
Macri aprovecha una difícil coyuntura en el Villarreal, porque Riquelme ya no contaba para el entrenador Manuel Pellegrini y su cesión a otro equipo europeo quedó frustrada por los recientes cierres de los registros de traspasos.
Cuando Boca lo vendió al Barcelona en 2002, la relación entre Macri y el futbolista era mala. En ese entonces el equipo era dirigido por el uruguayo Oscar Tabarez. Román, que en 2001 había dicho que jugaría toda la vida en Boca y que no estaba sus planes vivir fuera de Argentina, chocó varias veces con el dirigente por problemas de contratos.
"Si quiere irse que se vaya", dijo Macri cuando la situación era insostenible, pocos meses después del secuestro de Christian, el hermano menor del jugador. No son pocos los que aseguran que el traspaso al Barcelona por 12 millones de dólares fue una salida apresurada y un "mal negocio" para el club boquense.
En aquel momento Riquelme sintió profundamente el hecho de que el entonces seleccionador Marcelo Bielsa no lo convocara para el Mundial de Japón y Corea de 2002. En el Barcelona no le fue bien: jugó 41 partidos y marcó seis goles. En el Villarreal parecía que había encontrado un equipo a su medida. Disputó 141 encuentros y anotó 45 tantos, hasta que su relación con Pellegrini se deterioró y comenzó a ver los partidos desde la grada.
Antes, y porque su madre se sintió mal por las críticas de la prensa de su país, renunció a la selección argentina tras la convocatoria del entrenador Alfio Basile para el primer partido del ciclo que comenzó después del Mundial de Alemania.
Pero Riquelme sigue siendo un jugador al que admiran millones de hinchas en su país y su anunciado traspaso, a contrapelo de la falta de confirmación por parte de la entidad castellonense, es considerado "el bombazo" del año para el fútbol argentino.
El registro de pases se cierra esta noche en la Asociación del Fútbol local (AFA), pero el recurso de la inscripción del jugador para la reserva de una plaza en el plantel tranquiliza a quienes esperaron todo el día una determinación del Villarreal.
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