El padre del muerto en boliche fue a Gobierno
* El ministro del Interior, Aníbal Fernández, recibió al papá de Martín Castellucci, el joven que murió por los golpes que le dieron un grupo de patovicas en el boliche La Casona, de Lanús.
* Una testigo se presentará ante el juez para declarar.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, se reunió ayer en Casa de Gobierno con Oscar Castellucci, padre del joven muerto al ser agredido en el boliche La Casona de Lanús, y se comprometió "de manera absoluta a colaborar con lo que sea necesario".
Así lo afirmó Castellucci luego de reunirse con el titular de la cartera política en la Casa Rosada. "Tuvimos una charla larga, y él se comprometió de manera absoluta a colaborar con lo que nosotros le pedimos. No queremos excepciones, sino que los caminos de la justicia estén abiertos, libres de interferencia", dijo Castellucci.
Según el padre del jóven muerto, Aníbal Fernández le dijo que en el país "no hay ningun pacto de impunidad" y que él los "iba a ayudar en la búsqueda de la verdad y la justicia en todo lo que le
resulte posible".
En otro orden, Castellucci aseguró que el ministro Fernández le confirmó que el gobierno "insistirá con un proyecto legislativo" para regular la actividad de los denominados patovicas.
Sin embargo, aclaró: "En el caso de mi hijo quien lo agredió no es un patovica sino un empleado del dueño del local que oficiaba de portero".
"Quiero poner todo lo que me queda para que algo de esto cambie, porque pareciera que la vida de los jóvenes vale poco. Yo a mi hijo no lo voy a recuperar", expresó Oscar Castellucci.
Declara un testigo
En las próximas horas, la nueva testigo concurrirá a declarar ante la fiscalía correccional número 19 de Lomas de Zamora, la que a partir de ayer está a cargo de Marcela Juan.
Martín Castellucci, un estudiante de veterinaria de 20 años, murió en la madrugada del jueves pasado como consecuencia de los golpes que le dieron empleados de la discoteca "La Casona", situada en la calle 25 de Mayo 77, en el centro de Lanús, cuando intercedió porque le impidieron el ingreso a un amigo.
Por el caso, la Justicia de Lomas de Zamora detuvo el mismo día de la muerte del joven a dos custodios del local: José Segundo Linqueo Catalán, de 28 años, y Jorge Romano, de 47, quienes figuraban como "porteros" de la discoteca.
Sin embargo, el último fin de semana Romero recuperó la libertad por orden de un juez de Garantías lomense, lo que derivó en graves incidentes protagonizados por manifestantes que incendiaron parte de las instalaciones del local.
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