El regreso del asesino sonriente
*Libertad de expresión, sí.
*Pero contexto, también.
Celebro la libertad de expresión.
Festejo que todos, incluso los asesinos, tengan la oportunidad de hablar, para que sean escuchados, para que la memoria no se pierda, para que nada quede en el olvido.
Claro que lo que no puede faltar es el contexto.
En este sentido, me parece perfecto que Canal 7 emita una entrevista a Mario Firmenich. Es más, estimo útil que su voz, su pensamiento, sea evaluado por quienes lo conocen y también por los jóvenes para quienes es un nombre lejano.
Pero tratándose de Canal 7, un canal oficial, me parece que es imperdonable la omisión del contexto.
Tratándose de uno de los criminales recientes de la historia, me llama la atención que no se lo mencione como tal, que no se recuerde que llevó a la muerte a miles de jóvenes.
Celebro que se le haya brindado un espacio de expresión. Elogio la excelente nota de Felipe Pigna, pero recalco que faltó una contextualización por parte del canal emisor.
Hubiera sido útil que se recordara que está sospechado de entregar compañeros de militancia, de pactar con Massera, de haber participado en los asesinatos de Rucci y del padre Mugica (tampoco hubiera estado de más mencionar que fue echado de la marcha por los familiares del cura), de su connivencia con Onganía.
¿Por qué no contar también que para reconocidos historiadores e investigadores Firmenich habría pactado con los militares la entrega de Aramburu “llave en mano”, operativo del cual se habría vanagloriado durante tantos años?
Independientemente de su rol como presunto “revolucionario nacional”, lo cierto es que, para que la verdad histórica sobreviva, faltaron elementos.
Libertad de expresión, sí.
Pero contexto, también.
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