Feng Shui: ¿conflicto versus equilibrio?

*¿Cómo se logra el equilibrio entre fuerzas tan diferentes que se ven como opuestas?
*Por la Arq. Ana Janczuk.

En días en los que las confrontaciones parecen ser cosa de todos los días alrededor del mundo, las miradas desprevenidas podrían estar viendo sólo caos. Entre países, entre sectores de un mismo país, entre miembros de una misma familia, entre partes de uno mismo, los nudos parecieran no tener solución.

El reflejo de estas situaciones, por supuesto, también se manifiesta en el espacio. Lugares de la casa que parece que no pudieran ordenarse nunca, por más tiempo que invirtamos en ello…Para quien puede interpretar las relaciones Espacio-Vida, sabrá qué observar y qué es lo que la Vida y el Espacio nos están queriendo decir.

Pero me interesa profundizar un poco en el tema: vivimos en un Universo de tercera dimensión, que, por definición, va hacia la cuarta, cuyo significado es Armonía a través del conflicto. No es raro que al incorporar en nuestra experiencia realidades de Cuarta Dimensión, debamos atravesar esa zona de conflictos y enfrentamientos. Lo interesante es que esta energía de conflicto es la que mueve muchos ricos aspectos de la Vida. Por ejemplo, la energía de abundancia, de prosperidad, tan valorizada por nuestras generaciones.

El movimiento equilibrio-desequilibrio es el que, por el momento, genera la manifestación de lo que necesitamos. En un espacio, el buen uso del Feng Shui se da generalmente por necesidad, por querer equilibrar algo. Una vez logrado esto, la vida fluye abundante y naturalmente para todos los habitantes de dicho espacio, ya sea una vivienda o una empresa.

Y preguntarán: ¿cómo se logra dicho equilibrio entre fuerzas tan diferentes que se ven como opuestas? Tanto en un Espacio, como en los hechos de la vida de una Nación, o de una familia, por ejemplo. La respuesta es simple: cuando trabajamos en cada uno de los niveles de complejidad de un espacio, buscamos poner donde falta, sacar de donde sobra…ya hemos hablado de esto en varias oportunidades. Buscamos el ciclo de elementos que está actuando, y, seleccionando el elemento afín que ambos confrontados tienen en común, lo crecemos, y el resultado es un armónico incremento de la energía en el lugar. El elemento que alimenta, lo hace armónicamente con el que le sigue. El segundo en conflicto, se ve enriquecido también.  Se traduce en los hechos de la misma forma: ¿cuál es el punto en común que ambas partes desean? Incrementando la respuesta común, el resultado siempre es el bien para todos, viendo que las posiciones rígidas, lo único que producen es una gran pérdida de energía de todo el sistema, y el beneficio de nadie. Mientras más tiempo dura el conflicto, mientras más rígidas sean las posiciones, mayor será la pérdida de energía tanto de los involucrados como de todos los demás.

En cambio, si se aprovecha la oportunidad con sabiduría, existe la posibilidad de incorporar una realidad más amplia, más rica y de mayor calidad de vibración, que lleve a ambas partes a un nuevo escalón evolutivo.

Del caos nace la vida de nuestro Universo…de nosotros depende aprovecharlo positivamente y no destructivamente.  

Esta vez hemos desarrollado un tema quizás abstracto para algunos, pero necesario cuando tenemos ya ciertos conocimientos en el arte del Feng Shui. Muchos practicantes por ahí ven que los resultados que obtienen no duran en el tiempo, o son insuficientes. A veces es necesario tener un concepto de asociación un poco más profundo para visualizar el camino de “tratamiento” del espacio en cuestión.

Ojalá esto sea útil a muchos, con un gran Abrazo

Arq. Ana Janczuk
 (011)    4860-3080

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