Golpean a una docente y la dejan abandonada en las sierras toda la noche
Por NA
Con el pelo mojado, la chica decidió tirarse a dormir en un pajonal para esperar que aclarara, luego de divisar unas luces a lo lejos.
Al otro día decidió volver a caminar y a pesar de su estado continuó su marcha hacia el sector en el que había visto luces. Encontró un tractor y una tapera vacía, y después se topó con un hombre que tenía atuendos rurales.
"Yo estaba desnuda, sólo había agarrado una bolsa roja para hacerme una pollerita. Le hice señas al hombre, y me dio la sensación de haber visto a Dios. Tenía miedo que se asustara de ver a una mujer desnuda caminando por ahí, que pensara que estaba loca", contó.
El hombre le dijo que la iba a ayudar, pero se alejó del lugar. Al poco tiempo fue recogida por una familia que la llevó hasta la zona donde fue auxiliada por patrullas de rescate.
Ana Carolina asegura que en ningún momento, pese a haberse despertado casi desnuda, pensó que la habían violado, porque estaba indispuesta.
"Cuando salgo del agua me fijo y no tenía nada, es más, tenía el tampón puesto. A nadie se le ocurre que me lo pudieran volver a poner. Incluso la gente de forense me decía que una posibilidad era que no me hayan violado porque al ver sangre podría ser portadora de HIV. A lo mejor zafé por eso", explicó.
Dejá tu comentario