Guillermo Coria: el que quiere y no puede ser
- Llegó a ser el número 3 del mundo, desde el 3 de mayo hasta el 30 de agosto del 2004. Se mantuvo entre los mejores diez del ranking durante casi dos años. Conoció el sabor dulce de la victoria y hoy lucha por poder aunque sea volver a jugar un torneo challenger (reparten hasta 125 mil dólares).
El hombre de Venado Tuerto, provincia de Santa Fe, vive desde muy pequeño, por y para el tenis. Tanto tal vez, que hoy está pagando el haberse exigido hasta demás, para llegar dónde llegó.
Con la idea de dedicarse al deporte blanco ya firme en su cabeza, el “Mago” comenzaba a
participar en giras internacionales representando a la Argentina en varios torneos para juniors.
Y la vida le depararía mucho más dentro del mundo de este fantástico deporte.
Profesional desde el 2000, Guillermo Coria, comenzaba ahora una carrera que lo llevaría a un lugar privilegiado. Iba a ser el argentino que más lejos llegaba desde su homónimo Vilas y hasta que lo logró el cordobés David Nalbandian.
Dedicación, pasión y un talento inigualable más dos piernas que más que piernas son ruedas son los motivos principales por los cuales el hoy esposo de Carla, es uno de los mejores de la historia de la Argentina.
En el 2001, logró su primer título de ATP en Viña del Mar, Chile.
Pero en la vida del “Mago” habría varios hechos negativos que marcarían su carrera deportiva y que hacen que hoy en día ya no se hable tanto de quien alguna vez fue el número 3 del mundo.
El primero se dio en el 2001, cuando una lesión en su pulgar derecho lo dejó fuera de las canchas por tres meses. Cuando por fin logró retornar, cayó sobre sus hombros una sanción de siete meses de inactividad por haber dado positivo por nandrolona, un anabólico prohibido, en un control anti-dopaje. Hoy Coria se encuentra en juicio contra la empresa Universal Nutrition por haber contaminado un suplemento dietario con esta sustancia prohibida, lo que le impidió al jugador, aparte de no jugar por siete meses, la firma de contratos deportivos y publicitarios.
Luego vinieron años de mucho crecimiento para Coria y de un despliegue tenístico que hace mucho que los ojos de los argentinos no veíamos en uno de los nuestros.
En 2004, el “Mago” arrancaba el año de muy buena manera, logrando coronarse en Buen
os Aires y en el Master Series de Monte Carlo, Francia. Pero llegaba Roland Garros y la final ante su compatriota Gastón Gaudio. Guillermo iba ganando por 2 sets a cero y jugando muy bien, pero una vez más, como ya es casi una constante en su carrera, aparecieron los calambres y las molestias físicas. Algo en su cabeza se modificó. Por ende en su juego y Gaudio cada vez crecía más dentro de la cancha central del torneo más importante sobre polvo de ladrillo, la superficie preferida de Coria. Pero también la favorita del “Gato”, quien finalmente le dio vuelta el marcador a Coria y se quedó con el mayor sueño del de Venado Tuerto.
Este fue un golpe durísimo para Coria del cual, hombres de su temple tratan de levantarse lo más rápido posible. Y todas sus fuerzas iban a viajar a Atenas, Grecia, para lograr una medalla en los Juegos Olímpicos. Pero una vez más, una lesión, esta vez en su hombro derecho era el impedimento para que uno de los pocos en la historia argentina que podía llegar a ser el mejor de todos, lo pueda hacer. Recién pudo volver para la Copa Masters de ese año, en la que perdió los tres partidos que jugó.
Este problema en su hombro, sería un problema en los años venideros para Coria, ya que luego vendrían inconvenientes para sacar (llegó a hacer 17 doble-faltas en un partido) y sobre todas las cosas, esto, afectó su mente. Aquella entrega que Guillermo siempre tuvo, esa pasión a la hora de entrar a una cancha de tenis, se veían nubladas por los problemas físicos. Para finales del 2006, el “Mago” se encontraba fuera de los primeros 100 del mundo por primera vez desde aquella suspensión por doping.
Diez entrenadores pasaron por la vida profesional de Guillermo. Es mucho para alguien que no lleva ni diez años en el circuito. Pero si él considera que es para mejor, que lo haga. Actualmente, Alberto Mancini, el capitán de la Copa Davis, lo ayudará, sin ser específicamente su entrenador, a retornar a las canchas del mundo.
Hoy Coria está peleando por volver. Por poder ser aquel que él siempre quiso ser. Material para esto tiene y de sobra. Talento, perseverancia, ganas y sobre todo, un amor y una pasión por el tenis, que muy pocos jugadores de este maravilloso deporte, conocen.
Además...
Títulos como singlista (9): 2001--Viña del Mar; 2003--Basilea, Hamburgo TMS, Kitzbuhel, Sopot, Stuttgart; 2004--Buenos Aires, Monte Carlo AMS; 2005--Umag
Finalista (11): 2001--Mallorca; 2002--Costa Do Sauipe; 2003--Buenos Aires, Monte Carlo TMS; 2004--'s-Hertogenbosch, Hamburgo AMS, Miami AMS, Roland Garros; 2005--ATP Masters Series Monte Carlo, ATP Masters Series Roma, Beijing.
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