Hermanos y rivales
*Son varios los casos de hermanos que jugaron en el mismo equipo o que se enfrentaron "a muerte" en una cancha.
*Le contamos algunas de las historias más recientes de "hermanos y rivales" en el fútbol argentino.
LOS-10
Tienen el mismo apellido, la misma sangre, pero los diferencian los colores de las camisetas. Son varios los casos en que dos hermanos jugaron juntos en Primera División pero luego se enfrentaron cuando se separaron, o viceversa.
Ariel, el mayor, había quedó relegado en el equipo del Tolo mientras que el Rolfi era una de las figuras. Más tarde, el menor de los Montenegro pasó a jugar al fútbol de España, Rusia, River y retornar por tercera vez en su carrera al club de Avellaneda.
A comienzos del siglo XXI aparecieron los hermanos Diego y Gabriel Milito. Unidos por el apellido pero enfrentados “a muerte” porque el defensor (Gaby) jugaba en Independiente mientras que el delantero (Diego) defendía los colores de Racing.
Quedó como anécdota aquel cruce verbal entre los hermanos en medio del clásico de Avellaneda que se jugó en la cancha de River. Hubo insultos, amenazas y estuvieron a punto de irse a las manos por una infracción del defensor sobre el delantero.
Gabriel fue el que terminó festejando la gran goleada de Independiente de Gallego sobre Racing por 4 a 1.
Más tarde, Gabriel fue vendido al Zaragoza mientras que Diego pasó al Génova de Italia y se consagró como goleador del equipo, pero luego se mudó a España donde actualmente comparte los mismos colores y alegrías que su hermano.
Los hermanos Cristian y Hernán Pellerano se enfrentaron sólo dos veces y nunca jugaron juntos.
Cristian (el mayor con 24) surgió de las divisiones inferiores de Atlanta y siempre se desempeñó como volante central. También jugó en Defensores de Belgrano y logró el ascenso a la Primera División con Chicago, donde es una de las figuras del equipo de Rodolfo Motta. Su hermano menor Hernán (22) “nació“ en Vélez, club donde sigue jugando como zaguero central.
Los hermanos Higuaín
Federico y Gonzalo Higuaín es el caso más curioso y el más reciente. Los hijos del “Pipa” salieron de las inferiores de River. Uno (Federico, el mayor, de 22) nació en la Argentina mientras que Gonzalo (19) es francés.
Los dos juegan de delanteros pero, al no ser tenido en cuenta por Passarella, Federico fue cedido a préstamo a Chicago, donde convirtió más goles que su hermano: 10 contra 8.
Ambos se vieron las caras por primera vez en el Monumental y el “gran ganador de la tarde” fue Federico, quien marcó el gol de la victoria nada menos que frente a River -ex club-, por 2 a 1, y lo gritó como nunca.
Pero no terminó ahí: Gonzalo fue una de las figuras de River y acaba de ser vendido al Real Madrid, mientras que a Federico lo quieren en la Real Sociedad, por lo que podrían enfrentarse (y compartir el hogar) nuevamente en España.
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