Inquietud en los mercados por el proyecto oficial de pesificación

La cotización de los activos argentinos cayeron al conocerse la inclusión de la pesificación en la reforma del Código Civil. 

Las versiones sobre pesificación alteraron a los mercados, con el antecedente de la profunda crisis de solvencia de 2001 y 2002, que llevó al default de deuda, la pesificación de los depósitos en dólares y la entrega de bonos a cambio de los ahorros en los bancos.

Julio Bruni, titular de Arpenta Sociedad de Bolsa, afirmó que la iniciativa sobre la reforma que unifica los Códigos Civil y Comercial “es preocupante porque la gente tiene temor a la pesificación”.

Bruni indicó que las operaciones de “contado con liqui” se activaron con más fuerza en las últimas sesiones. “Fundamentalmente, se está dando porque sigue la corriente de esa gente que quiere llevar capitales afuera y utiliza los bonos, los malvenden afuera, porque no hay apetencia por los bonos argentinos y el riesgo país es muy alto, y los tomadores no son genuinos y son muy pocos”.

“Parece que no les importa pagar ese precio”, dijo Bruni, al referirse al sobrecosto de esta operación que implica una divisa a $6,58, más de dos pesos por encima del tipo de cambio oficial, a 4,50 pesos.

Por su parte, el diputado de la Coalición Cívica-ARI Alfonso Prat Gay cuestionó por Radio 10 al proyecto de pesificación de contratos y apuntó: “Si querés una manera más efectiva de ahuyentar depósitos e inversiones, no se me ocurre ninguna”.

Prat Gay, ex titular del Banco Central , afirmó que “el Gobierno toma estas medidas sin ninguna justificación por la situación de la economía, como el corralito cambiario y ahora la pesificación”. El legislador recordó que el proyecto legislativo “va a tener varias semanas de discusión y en el interín provocaste un susto innecesario”.



Julio Bruni aporta que “una fijación de una política al respecto tranquilizaría, porque hay incertidumbre”, y refirió que el mercado espera “una declaración firme de que el Estado nacional de que va a honrar los vencimientos que tenga en dólares billete”.

Sobre los controles cambiarios, que originaron la escasez de divisas y una paralización en la práctica de la compraventa de dólares, Bruni opinó que “si el Banco Central no hubiera adoptado este tipo de políticas, la fuga de capitales hubiera sido monstruosa”, aunque advirtió que aún “el Banco Central tiene que procurar resguardar el valor de la moneda”.

“El Gobierno tiene que evaluar y dar anuncios a distintas áreas, porque se empieza a enfriar la economía”, subrayó el agente de Arpenta.



La modificación legal todavía no está clara en términos prácticos, por ejemplo, para las transacciones del mercado agropecuario, uno de los motores de la economía nacional.

“Con la producción de soja, todos los contratos son en cantidades de soja o en dólares. No hay ningún contrato en pesos. Yo no sé que alcance tendría una norma que fije que los contratos tienen que ser en pesos, porque en el mercado agropecuario, nada funciona en pesos, porque las variaciones de precio son tan grandes que no se pueden definir sino en moneda extranjera”, dijo el economista Tomás Bulat en Radio 10.

Por otra parte, los analistas subrayan que hay un desaliento a la inversión en pesos. “Este es un país donde la tasa de interés es la mitad que la tasa de inflación. Si en la Argentina de los últimos años la tasa de un plazo fijo hubiera sido mayor a la de la inflación ¿alguien estaría hablando del dólar?”, explicó el economista Miguel Bein a Radio 10.

“Los incentivos para mantenerse en pesos son muy bajos. Hoy todas las empresas se preguntan qué hacer con los pesos. Si hubiera cuatro puntos menos de inflación y cuatro puntos más de retribución para los depósitos en pesos, la demanda del dólar sería menor”, añadió Bein.

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