Italia: no se jugará con público en estadios que no cumplan las normas de seguridad
*La medida fue tomada por el Gobierno italiano, aunque todavía no se sabe cuando volverá el fútbol.
*Muy pocos estadios cuentan con todo en regla.
Tres días después de la tragedia en el estadio de Catania, el gobierno italiano anunció este lunes las primeras medidas de urgencia contra la violencia en el fútbol, que obligarían a jugar a puertas cerradas en los estadios que no cumplan ciertos requisitos de seguridad.
La medidas en su conjunto, así como la decisión de reanudar el campeonato de fútbol, paralizado tras la muerte de un policía en el clásico siciliano Catania-Palermo, será tomada el miércoles por el Consejo de ministros indicó este lunes el comisario extraordinario de la FIGC, Luca Pancalli.
"Tras las medidas de urgencia del gobierno, anunciadas para el miércoles, decidiremos si hacemos reanudar el fútbol italiano", dijo Pancalli en una conferencia de prensa luego de una reunión extraordinaria. "Desde un punto de vista técnico estamos dispuestos a jugar desde el domingo", agregó.
La primera medida consiste en que los estadios de Calcio que no cuenten con instalaciones y una organización acordes con la ley vigente no podrán volver a abrir sus puertas al público, mientras no estén conformes con las normas, según anunció el Ministro del Interior, Giuliano Amato.
"En esta cuestión no transijo", dijo Amato en una conferencia de prensa ofrecida en Roma al término de una reunión extraordinaria con su homólogo de Deporte y con los presidentes del Comité Olímpico Nacional (CONI) y de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC).
La actual ley impone que las entradas sean nominativas y numeradas, así como la existencia de un sistema de videovigilancia interna y externa, un puesto policial dentro del recinto, torniquetes de entrada, zonas de filtrado previo al acceso y una iluminación suficiente en el exterior del estadio. Según la prensa italiana, no hay más de cuatro estadios que cumplan los requisitos exigidos por la ley: el Estadio Olímpico de Roma, el Estadio Olímpico de Turín y los recintos de Palermo y Siena.
"Jugar sin público sería una solución absurda. Prefiero una semana más de paralización. Jugar a puertas cerradas equivale a la muerte del fútbol", señaló por su parte Paolo Maldini, capitán del AC Milan.
Amato anunció también un recurso más fácil a la figura del flagrante delito, así como la prohibición de la venta de entradas en bloque para los hinchas que quieren seguir a su equipo en desplazamientos. Aquellos hinchas que no puedan acceder a los estadios por decisión de la justicia podrían ser obligados a cumplir trabajos de interés social durante los partidos.
Por su parte, la ministra de Deportes Giovanna Melandri anunció, entre otros, "la prohibición de vínculos económicos, financieros y de trabajo entre los clubes y las asociaciones de hinchas". Añadiendo, que "el modelo de gestión de los estadio no funciona y queremos proponer otro diferente en el marco de un proyecto de ley".
En medio de la polémica, el presidente de la Liga de clubes de fútbol profesionales de Italia, Antonio Matarrese, afirmó que "el espectáculo debe continuar" a pesar de la muerte del policía, lo que fue duramente contestado desde Luxemburgo por el jefe del gobierno italiano, Romano Prodi, quien calificó de "inaceptables" sus palabras. El primer ministro y su Consejo tomarán las decisiones el miércoles durante el pleno extraordinario.
Dejá tu comentario