Julio Grondona: casi medio siglo al mando del fútbol argentino

*Conozca al dirigente más poderoso del fútbol local, y uno de los más influyentes del ámbito mundial.
*Un repaso por sus inicios como dirigente, allá por 1957.

La relación de Julio Grondona con el fútbol data de mucho tiempo atrás, tal es así que en 1957, con 25 años de edad y junto con otros dirigentes, le dieron vida al club Arsenal de Sarandí, del que sería presidente durante 19 años, hasta 1976.

A pesar de que seguía dirigiendo a Arsenal, en 1964 Grondona se hizo cargo del sector profesional de Independiente, comenzando a tener cada vez mayor participación en AFA.

En el año que dio inicio a la etapa más negra de la historia argentina, 1976, Don Julio se convirtió en presidente del Club Atlético Independiente, cargo que ocuparía hasta 1981. Siendo titular del equipo de Avellaneda su peso en la Asociación del Fútbol Argentino fue in crescendo, ya que se transformó en tesorero, y sus decisiones fueron tornándose más importantes.

Llegó el año 1979, quizás a nivel dirigencial, el más importante en la vida de Grondona, ya que fue designado presidente de AFA, cargo en el que a pesar del tiempo, los gobiernos de turno, los intentos por derrocarlo, aún mantiene.

El segundo año importante en su carrera fue 1988, cuando se convirtió en vicepresidente de la FIFA, lo que le permitió incrementar su poder en el mundo del fútbol. A tal punto que hoy en día es vicepresidente primero, y presidente de la Comisión de Finanzas y el Consejo de Mercadotecnia y Televisión, ambos cargos en la entidad que dirige el fútbol mundial.

Cintura para las decisiones, muñeca para manejar las situaciones de tensión que se le presentaron, contactos en la política, amistades poderosas, un cóctel ideal para que “El Jefe” permaneciera indemne a todas las tormentas, entre las que se lo acusó de administración fraudulenta, evasión impositiva, como también de ser el máximo responsable ante cada desprolijidad en el fútbol argentino.

“Todo pasa” es el lema de cabecera de Grondona. Es verdad que todo pasa, pero más allá de estar a favor o en contra de la gestión de Don Julio, el único que no parece pasar es él.

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