Kirchner y Macri no se privaron de las chicanas

NA
Por NA

  • El presidente despidió al líder del Pro con un "adiós Mauricio...que es Macri".
  • Macri respondió al irse de la Casa Rosada: "gracias, me voy, a ver si todavía me quedo"

Con un jocoso "adiós Mauricio, que es Macri", el presidente Néstor Kirchner despidió al líder del PRO tras recibirlo en la Casa Rosada luego de un encuentro de una hora que incluyó otras bromas y resultó "cordial".

Kirchner recordó así la frase utilizada como artillería de campaña contra su interlocutor de este miércoles, quien fue a verlo como jefe de Gobierno electo de la Ciudad.

Macri tuvo su desquite en la conferencia de prensa posterior cuando pareció jugar con la ironía al señalar que mantuvo un diálogo cordial con quienes "tienen la reponsabilidad de gobernar al menos hasta fin de año".

Con puntualidad inglesa, Macri llegó a la casa de Gobierno acompañado por su vocero Iván Pavlovsky a las 17.53, siete minutos antes de la hora pactada por el encuentro.

Esto obligó al presidente a llegar a la casa Rosada 17:30 y estuvo listo en su despacho para recibir a Macri, quien ingresó al despacho oficial a las 18:05.

Fue Kirchner quien rompió el hielo, luego de saludarlo con su mano extendida, al preguntarle si Boca iba a intentar retener a Juan Román Riquelme para la nueva temporada.

" Es un tema difícil, pero vamos a ver que hacemos", respondió Macri y ante la insistencia sobre la continuidad del jugador por parte de Alberto Fernández, el dirigente de PR dijo que se estaba convirtiendo en un "jugador de póker" ante los dirigentes del Villarreal, dueños del pase del volante.

El electo jefe de Gobierno porteño se disculpó ante el  presidente por la ausencia de su compañera de fórmula, Gabriela Michetti y la justificó al sostener que está "agotada" por el trajín de la campaña.

Según pudo establecer la agencia Noticias Argentinas, el diálogo entre Kirchner y Macri se fue haciendo más cálido con el correr de los minutos, aunque nunca se salió de un clima de estricta formalidad.

Aunque Kirchner tenía reservada una última humorada con el "adiós Mauricio..." que tanto reiteró la semana posterior a la primera vuelta electoral porteña.

Luego de 55 minutos quedaron en volver a verse luego del 15 de agosto, cuando según señaló Macri comenzarán las conversaciones con el Gobierno por el traspaso de la Policía a la ciudad.

Así, en menos de 24 horas, los dos dirigentes opositores que  ganaron las elecciones el pasado domingo, la arista Fabiana  Ríos y Macri fueron recibidos en la Casa de Gobierno.

Cuando Macri llegó a bordo de un Peugeot 307 color gris  plateado, el presidente de Boca abrió la ventanilla del acompañante y saludó a algunos traseúntes que se quedaron cerca de la reja de la Rosada para verlo llegar.

En ese marco, desde varios oficinas de la sede gubernamental se acercaron empleados de la casa a la sala de conferencias para ver al flamante jefe de Gobierno: algunos por simpatía con el empresario y otros por simple curiosidad.

Luego de constestar la requisitoria de la prensa el líder del Pro también se despidió con una humorada sobre su permanencia en la Casa Rosada: "Gracias, pero me voy, porque a ver si todavía me quedo"

Dejá tu comentario