La Navidad según el Feng Shui
*Mucha gente nota en sí misma y en los demás un importante incremento en la agresividad y violencia en relación con los demás al acercarse estas fechas… dicen que es por la tristeza acerca de los que ya no están…o por la angustia de las cosas no logradas…
*Los mejores aportes desde esta práctica oriental, por la Arq. Ana M. Janczuk.
Además (ver entregas anteriores acerca de la nueva energía) todo está cambiando en nuestro mundo. Los cambios son tan importantes que debemos adaptarnos a vivir en un mundo nuevo, con nuevas reglas, más en sintonía con las leyes del cosmos y de la naturaleza. Esto puede ser bellísimo, pero genera estrés a partir del desconcierto… y del cambio. Si sumamos a todo esto que el cambio de año es un cambio de etapa, un nuevo ciclo, nuevas expectativas…a veces es demasiado para nuestros sistemas. El incremento energético a veces con los bloqueos es imposible de canalizar… y generan estados de ánimo explosivos, o, por el contrario, depresivos.
¿Qué podemos hacer en este tipo de situaciones? Aquí viene la real aplicación de las teorías del hemisferio sur…que tienen que ver más con factores climáticos que magnéticos.
Solemos realizar nuestras decoraciones navideñas con sobreabundancia de rojos y dorados…colores que proporcionan una onda de alegría y entusiasmo, sobre todo si estamos en la estación fría y cae nieve…
Para los que habitamos el hemisferio sur, la época navideña es en pleno verano, hace calor, y el elemento fuego está incrementado. Si además lo incrementamos con los colores y con la alimentación, tendremos las consecuencias lógicas del exceso de fuego: explosiones de violencia, malestar, quizás hasta hipertensión. En algunos casos hasta reacciones alérgicas con erupciones bien rojas.
Para que esto no suceda, simplemente agregamos más azules equilibrando tanto rojo, tratamos de vestirnos con colores fríos (agua) o bien amarillos (tierra) si el caso es que nos sentimos agresivos, y disminuímos el consumo de carnes rojas, sobre todo si hace calor.
Una buena idea también es llevar en un bolsillo una turmalina negra, que es una gema con la energía del agua, que además nos ayuda a canalizar esos bloqueos.
Sintetizando: pongamos más luces azules en el arbolito, quizás sea lindo un mantel amarillo y el centro de mesa con velas flotando en agua. Estimular la presencia angélica con figuras en la decoración, comidas livianas, pero, sobre todo, recordar la bendición que es poder estar juntos dejando al margen las diferencias y fortaleciendo el amor. ¡Felicidades para todos!
Arq. Ana M. Janczuk
(011) 4674-3024
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