La viuda de Fuentealba denunció que patotas de Jorge Sobisch apretaron a docentes neuquinos

* Sandra Rodriguez, esposa del docente asesinado, dijo a minutouno.com que el gobierno de Sobisch contrató gente para amenazar a los maestros que pretendían conversar con sus alumnos sobre el homicidio de su marido.

A más de tres meses de la muerte del docente neuquino Carlos Fuentealba, asesinado por un policía en medio de un reclamo por aumento salarial en esa provincia, minutouno.com dialogó con su viuda, Sandra Rodríguez, quien acusó al gobernador Jorge Sobisch por la responsabilidad del hecho y denunció que patotas contratadas por el Movimiento Popular Neuquino (MPN) apretaron a otros maestros para que no conversaran del caso con sus alumnos.

Carlos Fuentealba falleció tras recibir una granada de gas lacrimógeno en la cabeza durante una protesta el pasado 4 de abril en la localidad de Arroyito (Neuquén). A los pocos días fue detenido el cabo primero Darío Poblete, acusado de homicidio, quien hace dos semanas fue trasladado a la ciudad de Zapala para estar cerca de sus familiares, según lo dispuesto por el juez de la causa Cristian Piana.

“La verdad que estamos con mucha bronca con mi familia por esta decisión del juez y además pedimos juicio y castigo a todos los responsables que estuvieron en la represión en Arroyito y fundamentalmente al gobernador Sobisch que dio la orden”, expresó Rodríguez, en diálogo con minutouno.com.
 
Los días sin Carlos

Aconsejada por su psicólogo, la viuda de Fuentealba se animó a realizar un viaje a las Cataratas del Iguazú con sus dos hijas para tratar de despejarse del golpe que sufrió hace más de tres meses, y aseguró que esa escapada le sirvió para reencontrarse con lo que queda de su familia.

“Carlos era un gran padre, un gran hombre y un gran maestro. Era una persona muy tierna, con principios. Era un hombre sencillo”, recordó Rodríguez. “Tengo la confianza de que este caso no quede impune porque esto fue un fusilamiento público en democracia”, se esperanzó.

Rodríguez comentó que cuando asesinaron a su marido, ella fue al gremio docente neuquino para sugerirles que era fundamental que se pusieran al frente del pedido de justicia y esa recomendación también lo planteó en CTERA (gremio docente a nivel nacional), y se mostró esperanzada en que se vuelvan a poner en acción.

“A los que aspiran a ser políticos tienen que darse cuenta que tiene que existir una escala de valores donde se deben fijar límites, y el límite es entre la vida y la muerte. La muerte no puede existir en una situación en la que estás peleando por un salario digno. La sociedad tiene que empezar a abrir los ojos y decir basta de impunidad”, puntualizo en relación a las lecciones que puede dejar el fallecimiento de su marido.

“Hubo patotas del gobierno que fueron a increpar a los maestros”

Para la viuda de Fuentealba, Jorge Sobisch tiene todas las responsabilidades en el asesinato de su pareja. “Hace un mes que estábamos tratando de pedir un diálogo, sólo queríamos que nos escucharan y cuando asesinaron a Carlos, Sobisch dijo que se hacia responsable, que reivindicaba el hecho y que lo volvería a hacer”, rememoró.

Tampoco se mostró sorprendida con que el gobernador fantasee con candidatearse como presidente. “Es un adicto al poder y tiene conductas super dictatoriales”, dijo, y agregó que después del asesinato de Fuentealba “hubo patotas pagadas por el gobierno que fueron a increpar a los maestros para que no hablaran de Carlos en las escuelas. Lo que hacen es tratar de acallar y reprimir a la gente de todas las formas”, denunció.

Por último, dijo que aún no recibió ningún llamado de Jorge Sappag, el gobernador neuquino electo, y que desde el gobierno nacional le ofrecieron dialogar con Daniel Filmus, ministro de Educación, encuentro que todavía no sucedió.

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