Las camas solares son seguras siempre y cuando se tomen los recaudos necesarios al usarlas

*Las camas solares pueden ser una solución para los que no tienen tiempo de tomar sol, pero para que los resultados sean buenos y no se corran riesgos innecesarios, hay que tomar ciertas precauciones.

Los especialistas en dermatología previenen continuamente a la población sobre el riesgo de contraer cáncer de piel si no se toman los recaudos pertinentes, como ser los horarios indicados para exponerse al sol y la falta de protección adecuada para filtrar los rayos que ya no detiene la capa de ozono.

Diversos estudios realizados por organismos competentes de los Estados Unidos, señalaron que las camas solares no constituyen un peligro a la epidermis, siempre que se tomen los resguardos adecuados.

Muchas personas que desean estar bronceadas en verano pero por cuestiones laborales o de otra índole no pueden tomar sol, recurren a los solariums para sustituir la presencia del sol en su piel. Ahí es donde entra en juego la responsabilidad de los encargados de administrar el alquiler de las camas solares a los usuarios.

Algunos de ellos pretenden tener en un solo día de exposición una piel muy bronceada y se arriesgan a sobredosis de este servicio. Digamos en primer lugar que estos artefactos poseen filtros de UV (rayos ultravioletas), que con la masiva desaparición de la capa de ozono la atmósfera ya no posee.

La temperatura media en una sesión de camas solares oscila los 25 grados, mientras que para alcanzar igual perfomance bajo el sol hay que considerar un promedio de 40 grados, algo que es sumamente dañino para la epidermis.
También se puede señalar que estos artefactos trabajan con rayos UVA, que es el equivalente a los rayos solares de la mañana y los que aparecen después del sol de las 5 de la tarde.

Antes de ingresar a la cama solar es preciso preparar la piel con una crema aceleradora de bronceado, lo que no solo otorga lozanía sino que evita los efectos del despellejamiento por quemaduras, algo que no sucede en estos sistemas de bronceado pero sí ocurre con la excesiva exposición a los rayos solares.

Al terminar la sesión también se recomienda utilizar otra loción “finalizadora de bronceado” la cual aporta a la piel un brillo, textura y elasticidad admirable, pero sobre todo la seguridad de que la piel estará bronceada sin ningún tipo de peligros físicos, que hoy sí se corren bajo el sol en las circunstancias atmosféricas por todos conocidos ante la disipación de la capa de ozono.

Además, los encargados de los solarium donde se brindan estos servicios deben hacerle completar a cada cliente una rigurosa ficha médica –equivalente a una historia clínica- para así garantizar las máximas seguridades sanitarias de los usuarios de estos artefactos.

El usuario de camas solares tiene que seguir los consejos del encargado del local, quien se encuentra capacitado para brindarle un servicio de alta calidad, y sobre todo, seguro y nada dañino para la piel.


Dario Oliverio, Consultor en Camas Solares

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