Las mujeres porteñas son mucho más fóbicas que los hombres

*Surge de una investigación que realizó la Fundación Fobia Club entre las consultas que recibió en los últimos 6 años.
*Los trastornos más comunes son ataques de pánico y de ansiedad social.

El 63% de las personas que padecen enfermedades de trastornos de la ansiedad en la Ciudad de Buenos Aires son mujeres, según un estudio que elaboró la Fundación Fobia Club sobre 3.150 consultas que recibió en el lapso 2000-2006.

Estos datos coinciden con las estadísticas a nivel mundial que marcan la relación de dos pacientes mujeres por cada hombre. Según Gustavo Bustamante –vicepresidente del Fobia Club, una institución dedicada a tratar los trastornos de ansiedad- las mujeres son las que más consultan ya que el “macho” -un producto de la cultura latina- tiene prejuicios de visitar a un médico por cuestiones de su salud mental

“Los hombres están obligados a trabajar y no pueden dejar sus responsabilidades, mientras que las mujeres tienen un 'permiso'”, afirmó el psicólogo en diálogo con minutouno.com.



El miedo a la muerte y a volverse loco



Otro dato destacado que arrojó el trabajo fue que los Trastornos de Pánico con Agorafobia (31%) fue la enfermedad que más veces se le diagnosticó a los pacientes.


Este trastorno presenta una crisis espontánea y aguda, en la que aparecen dos pensamientos fuertes: el miedo a la muerte en primer lugar y la sensación de volverse loco en segundo. La crisis dura 10 o 15 minutos y se repite.


 


"Se tiene miedo al temor de tener un nuevo ataque y eso genera limitación general. La agorafobia es el miedo que tienen esas personas de salir de su casa por temor a tener una  nueva crisis de pánico”, expresó Bustamante.

El Trastorno de ansiedad social con el 27%, el Trastorno por Ansiedad Generalizada con el 13% y la depresión con el 9% fueron los otros diagnósticos más tratados en el Fobia Club.

El estudio también mostró que la mayor franja de consultas la realizaron personas entre 21 y 30 años (34 %). Lo siguió el grupo que va de los 31 a los 40 con el 28%  y en tercer lugar el grupo etario entre los 41 y 50 con el 18%.

Según Bustamante estas últimas conclusiones se deben a que en muchos casos las personas comienzan con síntomas de ansiedad social en la adolescencia, pero retrasan las consultas por desinformación o falta de dinero y “recién cuando entran en la adultez es donde observan un “deterioro más importante de su salud mental”.


 


La genética, los vínculos familiares y el plano psico-social



Consultado sobre las causas que originan los diferentes tipos de trastornos de la ansiedad, Bustamante explicó que si bien hay que casos en que hay predisposición genética, hay que prestar mucha atención a los primeros años de los vínculos con los padres.

“Hay padres sobre-exigentes, sobre-protectores o alarmistas que enseñan un circuito que favorece la ansiedad”, puntualizó Bustamante.

También hay que tener en cuenta el plano psico-social ya que hay personas que tienen dificultades para desarrollarse por sentirse amenazadas por situaciones que los marcaron en el pasado.

“Muchas veces se da con  humillaciones que sufren los chicos en el colegio que son tomados como chivo expiatorio y son marcados por esas situaciones", alegó Bustamante.

Haber sufrido un robo, accidente o una pérdida de un familiar también pueden ser los elementos desencadenantes externos que determinan los trastornos.

Por último, con respecto a los tratamientos, la investigación concluyó que el 67% de los pacientes admitió haber tenido alguno. El 84% lo hizo en forma farmacológica y sólo el 16% con psicoterapia.

Bustamante manifestó que muchas veces atienden a los pacientes un medico no especializado y a veces puede haber automedicación. “Los tratamientos tienen que ser de integración entre psicoterapia  y la medicación combinado los grupos de pacientes donde haya salidas y exposiciones”, finalizó.

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