Liberan al policía que mató a un ladrón en un locutorio de Almagro
- Quedó en libertad, pero quedó imputado de "homicidio simple".
- Estaba detenido por tirotearse con un delincuente que asaltó un locutorio.
El agente de la Policía Federal detenido ayer por la muerte de un cliente durante un tiroteo en un asalto a un cibercafé del barrio de Almagro, en el que también murió baleado un ladrón, fue excarcelado hoy aunque quedó imputado de "homicidio simple".
La decisión fue tomada por el juez en lo criminal Eduardo Daffis Niklison, tras indagar al policía hasta pasadas las 15:30 y luego de recibir los resultados de la autopsia hecha a la víctima, informaron a Télam fuentes judiciales.
El magistrado evaluó que no existe riesgo de fuga ni de entorpecimiento de la pesquisa, por lo cual excarceló al policía hasta definir su situación, es decir, si lo procesa o no por el homicidio.
Fuentes judiciales informaron a Télam que los peritos forenses no pudieron determinar con certeza el origen de las balas que mataron al cliente, porque ninguna quedó alojada en su cuerpo.
La víctima, Alberto Pereyra, de 56 años, recibió tres balazos, uno de ellos en la ingle, por lo cual en el informe de la autopsia no se descartó que haya sido herido cuando estaba sentado.
En todos los casos la bala marcó trayectora con orificio de entrada y salida y no quedó alojada en el cuerpo, por lo cual no se pudo determinar de qué arma salieron.
Según las pericias, del arma reglamentaria del agente imputado salieron once disparos mientras que el ladrón que terminó muerto efectuó seis.
Al prestar declaración indagatoria ante Daffis Niklison, el policía explicó hoy que advirtió que dos delincuentes estaban asaltando el local cuando, vestido de civil, salía del baño del cibercafé situado en la avenida Corrientes 3853, a cinco cuadras del Shopping Abasto.
Según dijo, escuchó que uno de los dos ladrones llegados al lugar exigía dinero al encargado del comercio, se identificó como policía, le dispararon y así se inició el tiroteo.
El agente aseguró no haber notado que el ladrón apuntaba con un arma al encargado del lugar.
Por otra parte, este empleado y único testigo no se presentó hoy a declarar pese a que estaba citado en el juzgado, por lo cual será vuelto a citar y si no acude, buscado por orden judicial.
El hecho ocurrió a las cinco de ayer y tras el tiroteo la gente que se encontraba cerca auxilió al cliente herido y lo llevaron al Hospital Durand, pero murió antes de que pudiera ser atendido por los médicos.
Uno de los delincuentes también resultó herido y huyó a través del vidrio que había sido roto durante el tiroteo, lo cual dejó mesas y sillas desparramados y un camino de sangre por toda la vereda.
Al llegar a la esquina de Corrientes y Bulnes, ese ladrón cayó muerto y se le incautó un revólver calibre 357 Magnum y varias vainas servidas.
El otro, en tanto, logró escapar a pie hasta la esquina, donde abordó un Crevrolet Corsa y era buscado por la Policía.
El auto, con patente duplicada ARG-862, era propiedad de la madre del delincuente muerto y había sido que dejado estacionado a pocos metros del local que fue asaltado.
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