Los asaltan mientras tenían sexo en un albergue transitorio
*Los ladrones se llevaron dinero, objetos de valor y hasta el corpiño de la mujer en la habitación donde "segundos antes practicaba las mil y una posiciones del kama-sutra”.
Por NA
- Tres ladrones armados entraron a robar a un hotel alojamiento ubicado en Villa Gobernador Gálvez, redujeron a dos empleadas y a la hija de una de ellas.
- Luego pidieron ingresar a la habitación donde una pareja tenía relaciones y se llevaron su ropa, celulares, dinero y hasta el corpiño de la mujer.
Tres ladrones armados entraron a robar a un hotel alojamiento ubicado en Villa Gobernador Gálvez, Santa Fe, redujeron a dos empleadas y a la hija de una de ellas y asaltaron a una pareja que en ese momento se encontraba disfrutando del establecimiento, en una de las habitaciones.
Una empleada del motel, Gladys Toranzo, de 42 años, relató que todo había comenzado unos minutos antes, a las 23:10, cuando "ingresó una pareja en una moto y le asignamos una habitación".
"Inmediatamente, el hombre golpeó la puerta de la administración y me dijo que el cuarto estaba con llave. Cuando salí de la oficina para explicarle que la puerta estaba abierta, me tomó del hombro, sacó un arma, me apuntó a la cabeza y me dijo que no gritara porque iba a ser boleta", relató la mujer, en declaraciones a La Capital.
La mujer, que en ese momento estaba junto a su hija Gisella, de 25 años, y otra trabajadora, Romina, de 18, indicó que "tanto el hombre como la mujer parecían estar drogados y muy jugados".
Mientras Gladys era reducida por el delincuente, ingresó al motel un Ford Taunus blanco en el que viajaba un hombre solo que rápidamente descendió del coche y se puso a operar en forma conjunta con la pareja delictiva.
Los dos hombres estaban armados y golpearon a Toranzo en la cabeza con la culata de las armas que portaban, según contó la empleada.
"Me pedían que les diera la plata grande, pero lo único que teníamos en ese momento eran 370 pesos", relató la empleada y subrayó que les robaron sus bolsos, celulares, camperas, zapatillas y demás pertenencias.
Como Toranzo se negaba a entregar un anillo de plata "de poco valor" que le había regalado uno de sus cuatro hijos, uno de los delincuentes le apoyó el revolver entre ceja y ceja y la amenazó, dijo la mujer.
"El maltrato psicológico fue terrible y todavía no se me pasa el susto" confesó la empleada.
Tras ello, los asaltantes obligaron a Gisella a que golpeara la puerta de la habitación número 5, donde se encontraba la única pareja que estaba en ese momento en el hotel alojamiento.
Cuando el muchacho que estaba disfrutando de la noche abrió, fue sorprendido por los tres delincuentes y las tres empleadas.
Al casual cliente del motel le sustrajeron 600 pesos en efectivo, celulares, camperas, zapatillas y hasta las llaves del auto en el que había llegado hasta el lugar.
A la joven que estaba con él no sólo le robaron el abrigo y el calzado, sino que hasta la despojaron del corpiño, se indicó.
Luego, las cinco víctimas del asalto fueron encerradas en el baño de la habitación bajo la orden de que no llamaran a la policía ni gritaran.
"Nosotros ya estamos jugados. Yo estoy prófugo y no tengo problema en hacerlos boleta", señalaron las empleadas que les advirtió uno de los malvivientes.
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