Los colores en la ambientación

*Mucho se ha hablado sobre criterios de Feng Shui en cuanto a la aplicación de colores en nuestros diferentes ambientes.
*Lo cierto es que cuando un color está en el lugar en que “sintoniza” energéticamente, y además es necesario, no hay ninguna posibilidad de que quede mal o inarmónico.

En  Feng Shui utilizamos, en una primera instancia, dos de las leyes básicas para decidir los colores a utilizar. La primera es la ley de los Cinco Elementos. La segunda es la que rige la aplicación de la técnica del Baguá del Cielo Posterior. En la primera aplicación del Baguá sobre el plano de la casa, ya podemos detectar las áreas que están débiles y las que están bloqueadas. Cada área tiene un color que la fortalece, y nuestro criterio no es, como a simple vista pudiera parecer, pintar cada área de su color simplemente, sino utilizar el color como herramienta de equilibrio. Sea fortaleciendo áreas débiles, sea descongestionando áreas bloqueadas.


Al utilizar el ciclo de los Cinco Elementos, puedo fortalecer, aumentar, disminuir o bloquear cualquiera de las ocho energías básicas que obtengo del Baguá, y que pudiese necesitar corrección.
Una tercera base de cálculo del color es el trigrama que corresponde a cada una de las personas que viven en ese sitio, comenzando por el del jefe de familia, y el trigrama de la casa, con lo que comienzan a intervenir cálculos de Escuela de la Brújula en la decisión de los colores a utilizar.


Y en un aspecto más sutil, utilizamos también el color para reforzar los elementos necesarios que se requieran para armonizar la relación entre las personas de la familia, y de las personas con la casa.
Como se ve, el color es muy importante a la hora de armonizar y decorar ambientes. Dentro de las correcciones posibles, es la más fuerte, la más poderosa. Cuando pintamos un espacio, luego las correcciones necesarias son mínimas. Es importante tener esto en cuenta cuando vamos a redecorar, o cuando estamos por mudarnos a un nuevo lugar. Muchas veces nos piden asesoramiento para una casa que acaban de pintar, creyendo que lo importante en la decoración Feng Shui es cómo y dónde se ubicarán los muebles, ignorando que la elección del color puede ser uno de los aspectos determinantes en el equilibrio energético del espacio.


En general se trata de no utilizar el blanco puro, ya que al ser excesivamente yang podría producir efectos indeseados, por ejemplo insomnio, hipertensión, nerviosismo, agresividad, etc. Suele dársele un tono con una mínima cantidad del color necesario en cada área, en caso de la familia desear todos los espacios blancos. Pero lo ideal es utilizar un color de base general, que tiene que ver con la necesidad de equilibrio, y alguna que otra pared con el color necesario específicamente para fortalecer o desbloquear algún aspecto puntual. Por supuesto, si los espacios son grandes, admiten más intensidad y variaciones de color que los espacios reducidos.


Algunas veces, cuando el pintar no cuadra dentro del proyecto inmediato de la familia, el color interviene a través de otros elementos decorativos, como telas, cortinas, tapicerías, alfombras, hasta cuadros y gemas. O bien jugando con nuestra creatividad al incorporar elementos activadores donde el color es, de las características del mismo, la más fuerte.


Otras normas generales en el uso del color tienen que ver con el tipo de ambiente y el tipo de persona que lo utiliza. Por ejemplo: si es una persona que tiende a la depresión, algún detalle rojo en su dormitorio servirá para elevar su tono energético. Por el contrario, si es alguien que se acelera con facilidad, el detalle será azul. Cuando hay problemas digestivos, podemos incluir el amarillo en la zona de comer, lo mismo que si es necesario activar la energía intelectual en la zona en que estudiamos. Si la salud está débil, recomendamos el verde. Y si falta energía de acción, el blanco o gris. Con esto podemos tener una guía sencilla para un primer paso. Esperamos que les sea de utilidad.

Arq. Ana M. Janczuk
011  4674-3024

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