Maíz, cereza y vino tinto contra la vejez

* Lo determinó un estudio de la Universidad de Granada.
*Estos productos contienen una sustancia llamada melatonina que posterga el daño oxidativo y neuronal. También podría retrasar la aparición de enfermedades como Párkinson y diabetes.

Entre tantas cremas, píldoras y tratamientos engorrosos, un estudio español descubrió una vía saludable para evitar que el reloj biológico avance y deje rastros.

Según un informe de la Red Nacional de Investigación del Envejecimiento el consumo de maíz, cerezas, avena y vino tinto retrasa el paso de los años (al menos algunos de sus signos) gracias a su alto contenido en melatonina. Al parecer esta sustancia, también producida en pequeñas cantidades por el propio cuerpo, posterga el daño oxidativo y la degeneración neuronal.

Igualmente, como aún no se patentó el uso comercial de esta sustancia -y lo que produce el organismo no es suficiente- los investigadores detectaron que existen algunos equivalentes en nutrientes naturales: frutas y verduras como la cebolla, la cereza y la banana; en cereales como el maíz, la avena y el arroz, además del vino tinto y algunas plantas aromáticas como la menta, la salvia o el tomillo.

Para llegar a esta conclusión los miembros del Instituto de Biotecnología de la Universidad de Granada, quienes hicieron el seguimiento de este trabajo, realizaron pruebas en ratones y detectaron que los signos de envejecimiento de los tejidos comienzan a los cinco meses de edad en el roedor, algo así como 30 en los humanos.

Es entonces cuando se produce un aumento de los radicales libres (oxígeno y nitrógeno) que a su vez provocan una reacción inflamatoria. Por eso la ingesta de melatonina en hombres a partir de los 30 o 40 años podría, si no prevenir, al menos retrasar la aparición de enfermedades ligadas al envejecimiento como muchos procesos neurodegenerativos, Parkinson, o diabetes.

Uno de los científicos también aclaró que es necesario que se legalice pronto la comercialización de la melatonina (ya que al ser un producto natural generado por el organismo humano) no se puede patentar y su producción resultaría poco rentable para la industria farmacéutica. Aunque, con unos vasos de vinos y una fuente de cerezas algo se puede hacer…

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