Marcos Di Palma se lanza a la aventura rally

En equipo con su hermano José Luis, se subirá a una camioneta Toyota.

Ese magnetismo que supo cosechar con su impronta que mezcla locura, irreverencia y carisma, con algunos otros condimentos más, convertirán sin dudas a Marcos Di Palma en uno de los atractivos de la cuarta edición del Dakar en suelo sudamericano.

Luego de un par de amagues, preparó con la debida anticipación el complejo esquema que comprende la dura competencia, que tendrá un recorrido de 9 mil kilómetros y que en esta edición, recorrerá tres naciones: Argentina, Chile y Perú.

Cuando todavía era una novedad el desembarco de la carrera más dura del mundo a estas latitudes, allá por fines de 2008, el menor de los hijos del recordado Luis Rubén, había sido tentado por un equipo belga para competir en la clase de prototipos, aunque su intención era competir en moto. El entusiasmo de Marcos se enfrío por los números y la preparación necesaria para intentar “dar la vuelta”.


 


Marcos admitía entonces que su intención de participar en el Dakar venia de larga data, cuando la carrera todavía se disputaba en suelo africano.


 


Esta vez sí se dará, y Marcos compartirá la conducción de una Toyota Land Cruiser con su hermano José Luis, quien ya intervino en dos ocasiones en esta prueba. El número otorgado por la organización será finalmente el 410, y el vehículo será muy fácil de distinguir, no solo por su volumen, sino además por el color negro y rojo que distingue a los sponsor  que vienen apoyando la campaña de Marcos en los últimos años.

"Es fundamental la experiencia de José Luís, que tiene dos Dakar, porque yo no tengo ni idea. El otro día, terminamos la camioneta y salimos a probarla en un tramo de 500 km. Fuimos con carta de navegación y todos los aparatos. Probé navegar, me encanta ir de acompañante. Veremos como nos va", comentó el arrecifeño, que el 1 de enero formará parte de la avenura Dakar.

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