Matan a un ingeniero y balean a su hijo durante un asalto en San Isidro

* Los asaltantes eran "chicos de entre 17 y 18 años, que se encontraban muy nerviosos y pedían en todo momento dinero y oro".

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Por NA

Un ingeniero de 46 años murió y su hijo resultó herido esta mañana al ser baleados por delincuentes que entraron a robar a su domicilio de la localidad de Acassuso, en el partido bonaerense de San Isidro.



El violento hecho se produjo alrededor de las 7 de la mañana en una casa ubicada en Perú 725, de ese distrito de la zona norte del Gran Buenos Aires.



Casi a la misma hora, a unas veinte cuadras del lugar, un empresario y su empleada doméstica fueron baleados en un asalto de características similares, por lo que no se descarta que la misma banda haya cometido los dos ataques.



En la vivienda del ingeniero -una casa situada en una zona de alto poder adquisitivo, con vigilancia privada y a metros de avenida del Libertador- fueron baleados Ricardo Manuel Barrenechea y su hijo Lucas, de 18 años.



Mientras el profesional murió en el lugar, el joven, con una herida de bala en un hombro, fue llevado de urgencia al Hospital de San Isidro, donde se encontraba internado fuera de peligro, de acuerdo con lo señalado por fuentes médicas.



Si bien en un primer momento se había informado que el asalto había comenzado cuando los delincuentes sorprendieron al dueño de casa en el momento en que salía con su auto, se supo que en realidad, los sujetos habrían logrado entrar por sus propios medios a la propiedad.



Según lo señalado por el director de Investigaciones de la Policía Bonaerense, Paulo Starc, "entraron sin forzar puertas, ni ventanas, y redujeron en la planta baja a la empleada doméstica de la casa".



Después, subieron al piso superior para reducir a la familia, compuesta por el matrimonio y tres hijos, que en esos momentos se encontraban descansando.



Por el momento no se habían establecido cuáles fueron las circunstancias que motivaron que los asaltantes comenzaran a disparar contra Barrenechea y su hijo, aunque una versión señalaba que el hombre habría salido en defensa de una hija adolescente.



Starc indicó que los asaltantes eran "chicos de entre 17 y 18 años, que se encontraban muy nerviosos y pedían en todo momento dinero y oro", y quienes huyeron tras balear a las víctimas, en un automóvil que habría sido identificado por la Policía y es intensamente buscado en todo el norte del conubano.



Efectivos de la comisaria cuarta de Barrancas y otras dependencias de la Departamental San Isidro, una vez que el hecho fue denunciado, iniciaron un rastrillaje para tratar de dar con los asaltantes, pero el mismo no había dado resultados positivos.

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