Milagro irlandés
*Las fuerzas más extremistas de los bandos católico y protestante, acaban de acordar un gobierno compartido.
*Origen y fin de uno de los conflictos más violentos de Europa.
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Por Claudio Fantini
cuyas ansias de independencia los hizo blanco de sangrientas represiones desde los tiempos de Oliverio Cromwell.
Desde entonces, los gobiernos de Dublín comenzaron a presionar al IRA y al Seinn Fein para que moderen sus objetivos independentistas. El gobierno norteamericano de Bill Clinton y la comunidad irlandesa de los Estados Unidos, sumaron sus presiones para el cambio de posición de los católicos; mientras el primer ministro Tony Blair presionaba a los protestantes para que también ellos cedieran posiciones y accedieran a un régimen autonómico cogobernado por católicos y protestantes.
El gran salto hacia la pacificación comenzó con el llamado “Acuerdo del Viernes Santo”, alcanzado en el castillo Stormont (donde funciona la Asamblea legislativa), que estableció como objetivo el desarme de las milicias de ambos bandos y la conformación de un Estado autónomo dentro de Gran Bretaña.
Pero las dificultades se mantuvieron, retrasando la autonomía y el desarme, hasta que los partidos moderados fueron desplazados por las fuerzas radicalizadas. Y lo que parecía el fin del proceso de paz fue, por el contraio, el avance a su consolidación definitiva.
Esas fuerzas radicalizadas eran el Partido Unionista Democrático, del lado protestante, y el Seinn Fein, del lado católico. Ambos eran expresiones políticas de las organizaciones armadas que protagonizaban el conflicto. Sin embargo, fueron sus dirigencias extremistas las que emprendieron el trayecto final en la pacificación, al aceptar convivir en un mismo gobierno.
El reverendo Ian Paisley, ministro de la iglesia Plesbisteriana Libre del Ulster y fundador en 1971, junto con Desmond Boal, del Partido Unionista Democrático, proponía desde la década del cincuenta la expulsión de la minoría católica de Shainkill Road, el enclave protestante de Belfast. Además sostenía que los papas son el “anticristo” y que los católicos no son cristianos. Y cuando le preguntaban si alguna vez negociaría con el Sinn Fein, respondía gritando “never, never, never” (jamás, jamás, jamás).
Pues bien, Ian Paisley acaba de aceptar la conformación de un gobierno conjunto con sus archienemigos, en el que él será el primer ministro y su segundo será nada menos que Martin McGuiness, quien fue comandante militar del IRA antes de pasar a liderar, junto con Gerry Adams, el brazo político de la guerrilla.
Tiempo atrás, nunca nadie hubiera imaginado que las dos dirigencias que encarnaban el odio acérrimo entre católicos y protestantes, terminarían conviviendo en un gobierno cuyas dos máximas autoridades son Ian Paisley y Martin McGuiness.
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