Mundo inseguro

*La Conferencia sobre Seguridad que se realizó en Munich evidenció una aterradora ausencia de ideas y planes para construir un escenario internacional medianamente pacífico.
*Patético debut del secretario norteamericano de Defensa, en el marco de un diálogo de sordos.

Si algo dejó en claro la Conferencia sobre Seguridad que reunió en Munich a los secretarios de Defensa de las principales potencias, es que el mundo actual es más inseguro que el de la Guerra Fría. Pero no sólo porque el principal poderío militar del planeta está en manos de un puñado de extremistas belicosos. También porque las demás potencias carecen de planes claros y concretos para alcanzar un orden internacional medianamente seguro.


 


En síntesis: Munich dejó a la vista que nadie tiene la menor idea de cómo reemplazar el caos actual por un tejido de relaciones armónicas y estables.


El discurso del presidente ruso no fue alarmista ni exagerado. Lo que es peor, en la Casa Blanca nadie esboza planes de revertir el saldo negativo del unilateralismo mediante acciones que sean políticas y no militares.    

A semejante vacío lo encubrió el durísimo discurso del presidente ruso Vladimir Putin contra el gobierno norteamericano, acusándolo de acrecentar con su belicismo unilateralista la inseguridad planetaria. A esta altura, resulta obvio que el aventurerismo militarista de George W. Bush fracasó al convertir Irak en un agujero negro que engendra terrorismo en gran escala, y debilitó la histórica alianza de Washington con  Europa, derrumbando además la imagen de los Estados Unidos, lo que también allana el camino a los terroristas y a los liderazgos radicalizados del mundo.


 


En ese sentido, el discurso del presidente ruso no fue alarmista ni exagerado. Lo que es peor, en la Casa Blanca nadie esboza planes de revertir el saldo negativo del unilateralismo mediante acciones que sean políticas y no militares. Al contrario, están pensando como una guerra con Irán ayudaría a tapar el bache iraquí.


El déficit en el discurso de Vladimir Putin tiene que ver con el belicismo de la propia Rusia, que recurre al uso indiscriminado de la fuerza contra el separatismo caucásico y acrecienta la amenaza a países como Georgia, con el que tiene diferendos por los territorios rusófonos de Osetia del Sur y Abjasia.


 


En Munich, nadie se atrevió a exigirle al jefe del Kremlin que deje de utilizar los estropicios de Bush para desviar la atención de sus brutales represiones a los musulmanes y su apoyo a los corruptos déspotas de la periferia, como el bielorruso Alexandr Lucachenko y el uzbeco Imamol Rahmonov.


Además del discurso de Putin, las intervenciones más impactantes en la Conferencia sobre Seguridad fueron las del secretario norteamericano de Defensa, Robert Gates, y la del funcionario iraní a cargo de la política nuclear de ese país del Golfo Pésico.


 


En el caso del nuevo titular del Pentágono, lo más llamativo fue la debilidad de su respuesta a las acusaciones del mandatario ruso. Es cierto que la dureza de Putin lo tomó por sorpresa; pero habiendo sido su discurso al día siguiente, era de esperar una argumentación más contundente. Por el contrario, Gates sólo balbuceó ironías sobre la Guerra Fría que en modo alguno contrarrestaron la andanada rusa.


El jefe del equipo iraní encargado de negociar la cuestión nuclear, recurrió a un conmovedor discurso asegurando que el régimen islamista no quiere tener bombas atómicas.     

Tampoco expuso ideas convincentes sobre la cuestión iraquí; ergo, su intervención en Munich resultó del todo intrascendente, y eso colaboró a resaltar la intervención de Alí Larijani.


 


El jefe del equipo iraní encargado de negociar la cuestión nuclear, recurrió a un conmovedor discurso asegurando que el régimen islamista no quiere tener bombas atómicas. Larijani explicó, de cinco modos diferentes que el plan nuclear de su país sólo tiene fines civiles, pero no logró convencer a los representantes europeos, quienes a renglón seguido recomendaron a la UE aplicar sanciones contra Teherán.


¿Por qué fracasó Larijani en el objetivo de su atractivo discurso? Tal vez porque le faltó, precisamente, lo que desde hace tiempo le vienen reclamando: las explicaciones técnicas y científicas que alcance para conjurar el temor a que los ayatolas iraníes puedan disponer de arsenales nucleares.


En síntesis, la Conferencia de Munich dejó a la vista que Bush sigue creyendo menos en el diálogo que en los bombardeos; y que los demócratas siguen sin atreverse a obstruir su desenfrenado militarismo.    

 


En síntesis, la Conferencia de Munich dejó a la vista que Bush sigue creyendo menos en el diálogo que en los bombardeos; y que los demócratas siguen sin atreverse a obstruir su desenfrenado militarismo. También evidenció que a Vladimir Putin sólo le obsesiona alejar a la OTAN de las fronteras rusas y que nadie juzgue al Kremlin por su forma de imponer hegemonía en la periferia.


El encuentro en Baviera mostró además que Europa carece de una visión unificada del mundo y, por ende, está lejos de poder proponer fórmulas para reemplazar el actual caos amenazante por un orden con niveles aceptables de seguridad.

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