La reina Isabel II podría convertirse en santa: ¿por qué?

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La Iglesia Anglicana -de la cual la reina Isabel era la cabeza- no tiene una veneración de los santos, pero creen que "es el mejor momento" para probar suerte.

  1. La Iglesia Anglicana se caracteriza, entre otras cuestiones, porque no venera a ningún santo del modo en que lo hace, por ejemplo, la Iglesia de Roma. Pero tras la muerte de su líder, la reina Isabel II, surgieron partidarios de canonizar a la monarca que falleció a los 96 años.

"¿Podría la Reina ser canonizada como Santa Isabel de Windsor?", se lee en el artículo de Ephraim Hardcastle, columnista del periódico británico Daily Mail. La respuesta corre por cuenta de Charles Moore, un miembro católico de la Cámara de los Lores del parlamento del Reino Unido.

Moore hizo la propuesta al señalar que la Iglesia Anglicana, de la cual la reina Isabel era la autoridad suprema, acepta las canonizaciones tal cual se llevan a cabo desde antes de la reforma protestante y podría reconocer la de la monarca.

"Si quisieran hacerlo, este es el mejor momento para empezar" con la campaña, expresó Moore en un artículo de The Spectator citado por Hardcastle.

Al momento de su muerte, que sucedió hace dos semanas cuando se encontraba en el Castillo de Balmoral, en Escocia, Isabel II del Reino Unido tenía "los dos requisitos formales para la Santidad: virtud heroica y dos milagros", arguyó Moore.

ataud reina isabel

"El mundo ya está lleno de personas que la Reina les curó de esto y aquello", convino el miembro del Parlamento del Reino Unido, quien recordó la experiencia con el papa San Juan Pablo II, cuya canonización fue pedida por clamor popular en la Plaza de San Pedro del Vaticano tras su muerte.

"Cuando murió el Papa Juan Pablo II, la multitud en la Plaza de San Pedro gritó '¡Santo ya!' Y el Papa polaco fue hecho santo con una rapidez inusual", señaló el Lord inglés.

Lo que no hace la Iglesia de Inglaterra, o Anglicana, es mantener la costumbre de venerar a los santos para pedir su intercesión ante Dios, pero Santa Isabel de Windsor podría ser una realidad.

"Bueno, no somos un país católico, y si lo fuéramos, Isabel II nunca se habría convertido en nuestra reina. A medida que crezca su culto, aparecerán muchos ejemplos póstumos", aseguró Moore.

El parlamentario ofreció el primer ejemplo de la intercesión de la difunta monarca con la experiencia de su primo, Tom Oliver, quien a pesar de su fobia a enfermarse sintió "la maravillosa experiencia de la gracia" que le quitó el miedo a hacer la fila para ver el féretro de la reina Isabel II cuando estuvo en Westminster Hall.

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