Un turista estacionó su auto de alquiler cerca del estrecho del Bósforo para visitar un museo en el barrio Besiktas de Estambul (Turquía), pero se olvidó de poner el freno de mano. Las personas que pasaban por el lugar notaron que el vehículo se estaba deslizando lentamente hacia el agua y no dudaron en ayudar.
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