Nada sucede de repente
Hola a todos. Es rara mi manera de comenzar los artículos, por lo general, la gente que escribe no comienza saludando con un hola, pero siento esa necesidad, porque este espacio lo comparto y sé, que los que leen esto, tienen algo en común conmigo muy profundo que es querer ser mejor, crecer, cambiar, en definitiva, vivir con la conciencia que estamos acá para algo más que lo cotidiano.
Hay temas que nos dan los maestros de Kabbalah que muchas veces no termino de entender totalmente, pero a pesar de eso, siento que están trabajando en mi pensamiento y en mi conciencia. Esto que escribió Yehuda Berg esta semana es uno de estos conceptos, lo comparto con ustedes: “¿Qué tan seguido has oído o usado la palabra ‘repentinamente’"? Repentinamente terminó conmigo; repentinamente el entrenador me sacó del equipo; repentinamente mi mamá se mudó.”
Ya hemos, tal vez sin darnos cuenta, dado forma a nuestro pasado. Y tenemos el poder de dar forma a nuestro presente así como a nuestro futuro.
Mientras vives hoy, mantén este pensamiento en mente: si algo me sucede, estoy atrapado en lo físico. Estoy reaccionando. Pero si estoy sucediéndome a mí, bueno o malo, me estoy conectando con lo espiritual. Estoy siendo proactivo.
No esperes entender esto completamente ahora. Esta idea es una mina de oro grandísima que continuará dando riquezas mientras la exploras.
Realmente me puse a meditar en esta idea, a explorarla y sentí que esta relacionada con algo de lo ya hable en muchas oportunidades: causa y efecto. Sucederse a si mismo, si entendemos que somos la causa de todo lo que nos pasa, los desafíos que vivimos, no son de repente, son la semilla de algo que nosotros construimos, entonces viene a mi verdaderamente, no hago lo suficiente.
Y duele estar en este lugar emocional, cuando veo que me he descuidado en ciertas áreas. Pero mientras esto me empuje hacia adelante para hacer más, entonces está bien.
Esto es algo que el kabbalista del siglo XVII, el Baal Shem Tov, enseño a sus estudiantes: “Si estás castigándote porque no haces lo suficiente, es únicamente tu ego hablando. Pero si estás genuinamente motivado por estos pensamientos, es tu alma hablando”.
Cuando me doy cuenta esos lugares en donde me he relajado, o no siento que estoy "haciendo lo suficiente", comprendo que es algo bueno. En lugar de castigarme al respecto, lo miro pienso en eso como una manera de verme para cambiarme a mi misma y pido que sea mi alma la que me empiece hablar.
Todo esto me dispara a otro tema, la responsabilidad de ser amorosos y compasivos con lo que nos pasa. Todo sucede por algo, y para seguir, para construir una vida mejor para todos, lo importante es el ahora, lo que hacemos hoy, que semilla sembramos con cada acción, con cada pensamiento, si estoy lo suficientemente conectada para escuchar a mi alma, para enfocarme y actuar desde ahí.
Todos tenemos bendiciones en nuestra vida. Hasta cuando estamos teniendo dificultad en encontrar pareja, o en hacer dinero, o reorganizando nuestras vidas o batallando la enfermedad o la depresión. Hasta cuando la vida parece más oscura, siempre hay una Luz piloto encendida en algún lado.
No estarías leyendo esto si no hubiera Luz pulsando a través de tu cuerpo.
A todos ustedes, muchísimas gracias por su atención, quiero decirles, como siempre, que esto lo escribo como una humilde estudiante de Kabbalah, y si en algo no expreso esta sabiduría, es solo, por mis propias limitaciones.
Que tengan una semana llena de amor y luz.
Si quieren, saber mas sobre esta sabiduría milenaria, hacer cursos, o conseguir los libros que yo cito, pueden comunicarse con Kabbalah Center Argentina. Guemes 4130 Ciudad Autónoma de Buenos Aires te: 48315324 o encargarlos por Internet.
Dejá tu comentario